El Ocean Viking durante una maniobra de rescate.
El Ocean Viking durante una maniobra de rescate. EFE / MÉDICOS SIN FRONTERAS

El Ocean Viking, fletado por Médicos sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée, espera este lunes cerca de las aguas jurisdiccionales de Italia y Malta a que alguno de esos países autorice a desembarcar a los 356 migrantes que rescató frente a las costas de Libia.

"No hemos contactado con otros países", subrayó Sophie Rahal, administradora de SOS Méditerranée, al ser preguntada por la situación que vive el Open Arms.

Italia no deja atracar en Lampedusa a este segundo barco y las autoridades españolas le han propuesto como alternativa que se dirija a algún puerto de Baleares, los más cercanos en territorio español.

En un primer momento, el capitán del buque humanitario rechazaba por "inviables" las ofertas del Gobierno español de navegar hasta Algeciras o hasta algún punto del archipiélago balear debido a la situación "desesperada" que se vive a bordo.

Este lunes sin embargo, la ONG española se ha abierto a viajar a algún puerto de Baleares si Italia y España "ponen los medios necesarios" para garantizar la seguridad y el éxito.

El Ocean Viking por su parte ha hecho repetidas demandas a Malta e Italia. El primero de esos países ha respondido para señalar que no es un asunto de su competencia puesto que los rescates se produjeron fuera de las aguas bajo su responsabilidad, mientras que el segundo ni siquiera ha contestado.

Rahal insistió en que "debe haber a cualquier precio un mecanismo de desembarco" acordado a nivel europeo.

En el Ocean Viking no hay situaciones de urgencia entre los 356 migrantes que necesiten una rápida evacuación. No obstante, los equipos de MSF han realizado unas 130 consultas y han tratado a más de 60 personas. Hay casos de sarna.