La batalla dialéctica entre Manuel Valls y Ciudadanos parece lejos de su fin. Al exprimer ministro francés no le tiembla el pulso para criticar al partido con el que hasta hace menos de una semana compartía plataforma en Barcelona logrando seis concejales. En una entrevista en la Cadena Ser, Valls ha seguido la línea de los últimos días desde la ruptura con Ciudadanos y le ha recriminado sus acuerdos con Vox: "Cuando pactas con la extrema derecha, entras en un debate peligroso de los que somos", ha señalado.

Es precisamente su postura con el partido de Santiago Abascal uno de los aspectos que más han distanciado a Valls y a Rivera. Crítico con la foto de Colón, que considera "un error" y a la que no se quiso sumar pese a haber acudido a la manifestación, ha confesado que cuando habló de un cordón sanitario a este partido, "Rivera me que no podía haber un cordón sanitario a Vox y meses más tarde se lo puso al PSOE".

A su juicio, los partidos constitucionalista tienen una "responsabilidad": "No podemos dejar el país en manos de la extrema derecha ni en el nacionalismo" y ese es uno de los motivos por los que ha justificado su apoyo a la investidura de Colau.

Ahora que su plataforma la conforman sólo él y Eva Parera -Corbacho se ha sumado a los tres concejales de Ciudadanos-, ha confirmado que seguirá durante los próximos cuatro años como concejal puesto que así lo han querido los barceloneses que le han votado.

A nivel nacional, apuesta por una abstención de PP y Ciudadanos que permita la investidura de Pedro Sánchez como hizo él con la alcaldesa de Barcelona, aunque reconoce que lo ve "difícil". "Si Pedro Sánchez quiere que Ciudadanos y PP se abstengan, tiene que hablar con ellos, pero supongo que es muy complicado.