Este sábado 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos en plena preocupación mundial por la expansión del plástico en los mares. Se calcula que ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año por el aumento de uso por parte de los humanos en sus tareas diarias, en el consumo doméstico y en la fabricación industrial. Según los expertos, para 2050 habrá más toneladas de plástico de residuos plásticos que peces hay en el mar.

Esta semana ha estado marcada, además de por la fecha señalada, por el Día del Medioambiente el pasado miércoles 5 de junio. Por ello, los seguidores del movimiento 'Zero Waste' (residuo cero) han puesto en marcha diferentes campañas para detener el consumo de plástico en todo el mundo.

Las alarmantes cifras del plástico en el mar...

La población mundial en el año 1950 rondaba los 2.500 millones de personas, las cuales generaban 1,5 millones de toneladas de plástico. Casi setenta años después, en el año 2016, el mundo estaba habitado por 7.000 millones de personas y la producción de plástico era más de 320 millones de toneladas. Es decir, mientras la población se multiplicaba por tres... la acumulación de plástico lo hacía por doscientos.

Estas cifras equivalen, aproximadamente, a ocho millones de piezas de contaminación plástica depositadas en el mar cada día. Estos datos serían como verter un camión de basura lleno de plástico cada minuto en el mar.

Animación: 'Consejos para tener un hogar sostenible' (Carlos G. Kindelán)

La mayor parte de los residuos encontrados en los océanos son productos plásticos. Este material constituye entre el 60 y 90% de todos los desechos marinos, con el incoveniente añadido de que los materiales plásticos tardan más de 400 años en descomponerse en el medio marino. De todo el plástico en los océanos, 268.940 toneladas son microplásticos, es decir, partículas de menos de 5 mm de diámetro, lo que se traduce a 5,25 millones de partículas.

Estudios realizados en las playas del Reino Unido han desvelado que por cada milla de costa se encuentran 5.000 artículos de contaminación marina plástica. Asimismo, uno de los productos de plástico más consumidos son las botellas de plástico. En Reino Unido podemos encontrar una media de 150 botellas por cada milla en las playas.

Debido a la contaminación plástica, alrededor de 700 especies marinas se ven afectadas. Greenpeace informa que cada año, más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos mueren como consecuencia de los residuos plásticos que llegan a los océanos. Estudios recientes revelan que esta tipo de contaminación llega al 100% de las tortugas marinas, al 59% de las ballenas, el 36% de las focas y el 40% de las aves marinas.

... y las cifras de su efecto en los humanos

El problema que asola a los mares no es tan ajeno al ser humano. Encontramos microplásticos en elementos tan importantes para la vida como el aire que respiramos, el pescado o el agua potable. No se ha demostrado el impacto real que estos materiales tiene sobre la salud humana, pero algunas investigaciones  revelan que pueden obstruir los alvéolos pulmonares y alterar las hormonas derivando en otros problemas como infertilidad o hipotiroidismo.

Los microplásticos están presentes en nuestro intestino. Un estudio llevado a cabo por el investigador Philipp Schwabl, hepatólogo en la Universidad de Viena (Austria), analizó las heces de con ocho individuos de diferentes países; los resultados desvelaron que a pesar de las diferencias en la dieta de los voluntarios, las cifras de microplásticos encontrados en sus muestras eran similares. En concreto, entre 18 y 172 partículas diferentes por cada 10 gramos.

Investigadores canadienses de la Universidad de British Columbia estiman además que cada persona ingiere e inhala entre 74.000 y 121.000 partículas. Algunas de estas partículas de menos de tres mm son bisfenoles y ftalatos, sustancias que en diversos estudios se ha demostrado que son disruptores hormonales.

Teniendo en cuenta la composición de los microplásticos ingeridos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) advirtió en 2015 que la ingesta máxima diaria de bisfenol A tolerada es de 4 microgramos/kg de peso corporal cada día. La dificultad viene dada por los diferentes tipo de materiales contenidos en estas partículas, ya que hace complicada la tarea de determinar qué cantidad de plástico ingerida puede suponer un problema real para la salud humana.

Respecto a actos cotidianos como beber agua, un estudio publicado por la Sociedad Americana de Química ha desvelado la ingesta de microplásticos aumenta en aquellas personas que beben agua embotellada, esta práctica puede añadir hasta 90.000 micropartículas plásticas más, en comparación con las personas que beben agua del grifo, donde las cifras de este material rondan las 4.000 partículas.

La crisis del plástico, hoy en día, supone un importante problema para el medioambiente, presente en los océanos de todo el mundo su impacto sobre los animales y el ser humano va en aumento. En esta semana marcada por medidas en favor del cuidado del medioambiente, el grupo 'Zero Waste España' ha lanzado la iniciativa de no comprar ningún alimento envuelto en plástico durante esta semana para, así, concienciar a las marcas.