Ciudadanos tiene que decidir. Mirar al PP o al PSOE; esa es la cuestión. Madrid, Aragón, Murcia o los votos de Valls para el Ayuntamiento de Barcelona son las disyuntivas que se le presentan a la formación de Albert Rivera, que ha visto como tanto el propio candidato de la Ciudad Condal como su hombre para las europeas, Luis Garicano, se han desmarcado de los planteamientos de la dirección.

Después de la reunión de la Ejecutiva Permanente, el secretario general, José Manuel Villegas explicó que las negociaciones tienen "dos patas". Por un lado, qué politicas se van a hacer y por otro con quién se van a desarrollar. Ese era el asunto clave: "El socio preferente será el Partido Popular", pero al mismo tiempo se abre a negociar con el PSOE donde no se pueda llegar a pactos con el PP, siempre que los socialistas "asuman las peticiones de Cs, que muchas veces son contrarias a Sánchez". Además, habla de Ejecutivos "a dos", es decir, sin incluir a Vox en una negociación a tres, tal como ha solicitado el PP. "No va a haber mesas a tres", aclaró de forma rotunda Villegas.

"Se puede dar la foto de un dirigente de Vox con uno de Ciudadanos pero solo para explicar el acuerdo al que se llegue con el PP, pero no habrá mesas para firmar programas", aclaró del todo Villegas. En esa fórmula, Ciudadanos también elimina a Podemos. Fuentes de la formación confirman, además, que los contactos con el PP (en concreto del propio Villegas con Teodoro García Egea) son "diarias" a través de mensajes y llamadas.

"Proponemos acuerdos moderados, y esos queremos que sean con el PP", sostuvo al ser preguntado sobre el caso de Madrid, donde tuvo un recado para Vox: "Cada partido será responsable de sus votos" ante la posibilidad de que pueda mantenerse la izquierda, en concreto Manuela Carmena, en el poder. Sobre Madrid, sostienen que aplicarán a Más Madrid el mismo veto que a Podemos: "No hacemos distinción". Eso sí, pide "no dar por hecho que Ciudadanos no va a liderar ningún gobierno autonómico".

En el caso del PSOE, Cs no ve "de momento" que ningún barón del PSOE acceda a las peticiones de los naranjas. El secretario general se refiere a acuerdos de forma "subsidiaria", toda vez que, insistió, la prioridad es sentarse con los populares. "Es un marco suficientemente claro", argumentó Villegas. El voto de Ciudadanos "va a servir" para que haya "avances", dijo, aunque reconoce que "será difícil".

Las decisiones se han tomado "por unanimidad", aunque Villegas reconoció que hubo "muchas intervenciones", con el trasfondo de las posiciones de Luis Garicano, que accedió a que en Barcelona se pueda negociar un Gobierno con Ada Colau para evitar al independentismo. Sobre esto, Cs sigue en sus trece: "Hay que evitar que nacionalistas y populistas lleguen al Gobierno de Barcelona", siguió, manteniendo la opción de que se pueda investir al socialista Jaume Collboni. "No es nuestro candidato y tenemos muchas distancias con él, pero es un mal menor".  Eso sí, desde Alcalá asumen que acabará habiendo un pacto "entre Maragall y Colau".

Ciudadanos mantiene su defensa de "la regeneración democrática, la bajada de impuestos y la limitación de la burocracia". Según Villegas, van a ser "el dique de contención" del Gobierno de "Sánchez e Iglesias que está por hacer". También será un pilar fundamental la unidad de España y la "defensa del Estado de Derecho", en referencia a la aplicación del artículo 155 en Cataluña. "Son los ejes de siempre", sentenció el secretario general.

Sobre la enmienda a la totalidad a los presupuestos andaluces, posiblemente extrapolable a otros territorios, José Manuel Villegas avisa de que Vox puede ser "responsable" de que ir contra unas cuentas que "mejoren la vida de la gente". Además, sobre la petición del partido de Santiago Abascal de tener más influencia, el secretario general ve evidente que ya lo es.