Valle de los Caídos
Inicialmente el cadaver descansará junto al de su mujer. Mariscal / EFE

El Gobierno lo tendrá "todo listo" para proceder a la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos el 10 de junio y reinhumar los restos en el cementerio de Mingorrubio-El Pardo si el Tribunal Supremo no paraliza antes la operación, en caso de que acepte las medidas cautelares solicitadas por la familia.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Ejecutivo en funciones, Isabel Celaá, ha afirmado que el Gobierno sigue adelante con su plan de exhumar los restos del dictador el 10 de junio, tal y como acordó en Consejo de Ministros, y reinhumar los restos en el panteón donde está enterrada su mujer pues considera que cumple todas las condiciones requeridas de "seguridad y privacidad".

La familia, en cambio, no ha dado su aprobación a llevar los restos de su abuelo a Mingorrubio decidida a intentar paralizar la exhumación y, sólo si esto es imposible, quiere enterrar los restos de Franco en la sepultura que la familia posee a perpetuidad en la cripta de la catedral de La Almudena, donde reposan los restos de la única hija de Franco y donde trasladarían posteriormente el féretro de la mujer del dictador.

Los nietos alegan que el panteón de El Pardo es menos seguro que la cripta de La Almudena y nada garantiza que futuros gobiernos se desentiendan de preservar la seguridad en este recinto.

Celaá ve posible que el Supremo pueda decidir adoptar las medidas cautelares pedidas por la familia. De hecho, ha señalado que, si es así, entrará "dentro de la normalidad", además de indicar que el tribunal "no tiene por qué entrar en el fondo del asunto" cuando decida sobre si establece o no la paralización temporal del proceso.

"El Gobierno respetará las medidas cautelares, si llegan, pero estará todo listo para el 10 junio" en caso de que el Supremo no decida paralizar la operación, ha dejado claro Celaá.