Jeep Renegade
Jeep Renegade, un prototipo de Chrysler, presentado en el salón del motor de Detroit (Mike Cassese / Reuters) Mike Cassese / Reuters

Las matriculaciones de automóviles se situaron en 124.698 unidades durante el pasado mes de marzo, lo que representa un desplome del 28,2% respecto al mismo mes de 2007. De ellas, el sector que más ha sufrido es el de los todo terrenos. Así, el segmento de todoterrenos pequeños cayó un 35,5% el mes pasado, el de todoterrenos medios, un 56,3% y los todoterrenos grandes un 42,5%.

Esta es la mayor caída desde abril de 1993, según la información de que disponen las asociaciones de fabricantes (Anfac) y vendedores (Ganvam).

Por segmentos

Los que más han caído, además de los todoterrenos, son los coches de lujo que han perdido el 52,9% de ventas con respecto al mes de marzo de 2007.

También han bajado en un 52,9% el segmento de los vehículos utilitarios (pequeños). Por el contrario, llama la atención que los microcoches siguen subiendo en ventas con el 2,5% y los deportivos con un invisible 0,3%.

Por marcas

Marcas como Alfa Romeo (-47,6%), Audi (-26,5%), Chrysler (-44,1%), Hyundai (-42,8%) o Land Rover (-17%) han recibido el mes de marzo de 2008 con tristeza por sus altas pérdidas. Sin embargo, estos datos contrastan con los buenos resultados de Mini (+45,3%) o Smart (+125,8%).

Retroceso del 15%

En los tres primeros meses del año, las ventas de turismos y todoterrenos alcanzaron 347.734 unidades, lo que se traduce en un fuerte retroceso del 15,3% en comparación con el mismo período del ejercicio precedente.

Anfac explicó el descenso del mercado registrado en marzo por:

  • El efecto estacional derivado de las vacaciones de Semana Santa.
  • El incremento de la fiscalidad para los todoterrenos.
  • La supresión del Plan Prever "en el momento más inoportuno".
  • El mes pasado tuvo tres días laborables menos.
La patronal resaltó que a estas situaciones hay que añadir "un deterioro de la situación económica", que se ha visto intensificada en los primeros meses del año, además de una evolución del empleo peor de la prevista y una escasez de la renta disponible de las familias.