Meghan Markle y el príncipe Harry han posado radiantes este miércoles junto a su hijo en una sesión de fotos que tuvo lugar en el Castillo de Windsor (Reino Unido) donde la estadounidense se ha estado recuperando desde el lunes junto a su madre Doria Ragland.

El primogénito de los duques de Sussex fue presentado al mundo ante un reducido grupo de periodistas y fotógrafos entre los que se encontraba un medio estadounidense, algo inusual en estas comparecencias.

El príncipe Harry acunó a su hijo en sus brazos y no pudo resistirse a echar un vistazo hacia él mientras aparentemente dormía. Por su parte, Meghan puso su mano en la parte baja de la espalda de Harry mientras lo escuchaba hablar. Llevaba un vestido blanco, tipo blazer, con un cinturón que marcaba su cintura, algo que ha sido alabado por atreverse a mostrar su figura postnatal.

El duque y la duquesa de Sussex dijeron que su bebé tiene un "caracter muy dulce y tranquilo", mientras no podían ocultar su felicidad al posar solo dos días después del nacimiento del niño. Ambos se echaron a reír y Harry dijo: "Yo no. No sé de quién sacó eso".

La exactriz dijo: "Es mágico y asombroso. Tengo los dos mejores muchachos del mundo, así que estoy realmente feliz".

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El bebé, cuyo nombre aún no se ha anunciado, es el séptimo en la línea de sucesión al trono y el octavo bisnieto de la Reina Isabel II.

"Un poco de vello facial"

Al preguntarle cómo lleva sus labores de padre, Harry explicó: "Es genial. La crianza de los hijos es increíble. Solo han pasado dos días y medio, tres días, pero estamos encantados de tener a nuestro nuevo miembro en la familia".

Harry añadió que estaban ansiosos por pasar unos "momentos preciosos con él mientras lentamente, lentamente comienza a crecer".

Cuando se le preguntó acerca de ir a ver a la reina y al duque de Edimburgo, Meghan dijo: "Acabamos de encontrarnos con el duque mientras caminábamos. Así que será un buen momento para presentarle al bebé a más familia y mi madre también estará con nosotros".

Más tarde, cuando le pidieron que mostrara más de la cara de su hijo a las cámaras, Meghan se echó a reír y Harry bromeó: "También tiene un poco de vello facial, maravilloso".

Con el nacimiento del primer hijo de Harry y Meghan se han roto todos los protocolos que había hasta el momento y que consistían en la clásica imagen a la salida del hospital. Tampoco la madre del bebé ha sido la que ha posado con la criatura en brazos.

Cuando se acercaba la fecha prevista para el alumbramiento, la pareja hizo público que aunque querían mantener en privado los detalles del parto, habían acordado hacer una foto en Windsor un par de días después de que naciera el bebé. Algo que confirmó el príncipe el pasado lunes, cuando le dijo a los periodistas que los volvería a ver en dos días.