Supermercado Día
Imagen de un supermercado Día. ARCHIVO

La cadena de supermercados DIA cerró el primer trimestre del año con unas pérdidas netas de entre 140 y 150 millones de euros, según un avance sobre sus resultados divulgado este viernes, cuando faltan cuatro días para que expire el plazo de aceptación de la opa lanzada sobre la compañía.

Tras conocerse estos resultados, la cotización de la cadena de supermercados abría la jornada bursátil con caídas cercanas al 3%, aunque poco después el recorte se ha reducido a en torno a un 1,7%. Así, las acciones de la compañía se mantienen en torno a los 56 céntimos.

En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa ha señalado que sus ventas netas retrocedieron entre un 4,3 y un 9,9 %, hasta una horquilla que oscila entre los 1.615 y los 1.715 millones de euros, afectadas por "roturas de stocks" en almacenes y tiendas debido al "endurecimiento" de las condiciones impuestas por sus proveedores.

De acuerdo con este avance de resultados (de carácter preliminar, ya que los oficiales serán publicados el 14 de mayo), las pérdidas registradas entre enero y marzo también han empeorado su patrimonio neto, que se sitúa en los 170-180 millones de euros negativos.

La compañía se encuentra en causa de disolución (quiebra técnica) desde finales del 2018 precisamente por presentar un patrimonio neto negativo, y debe resolver esta situación y recuperar el equilibrio en menos de un mes para no verse abocada al concurso o la liquidación.

Para restablecer dicho equilibrio, el consejo de administración de la firma considera que la única alternativa que existe actualmente es la que propone su mayor accionista, el magnate ruso Mijaíl Fridman, a través de la sociedad LetterOne, que plantea una ampliación de capital de 500 millones de euros supeditada a dos condiciones: el éxito de su opa y la firma de un acuerdo con la banca acreedora.

En este sentido, la empresa también ha informado hoy en otro comunicado al regulador de que ha pactado con las entidades financieras prorrogar el vencimiento de líneas de crédito por valor de 912 millones de euros hasta el próximo 31 de mayo, lo que supone dar a la firma un mes más de plazo (inicialmente acababa el 30 de abril), mientras las negociaciones entre LetterOne y la banca continúan en marcha a la espera de saber si la opa sale adelante.

El avance de los resultados trimestrales refleja un deterioro de las ventas comparables de DIA muy superior en marzo respecto a enero y febrero: la caída fue del 7,9 % en el tercer mes, frente al 1,6 % de enero y el 3,2 % de febrero, aunque también pueden haberse visto influidos estos datos por el hecho de que la Semana Santa cayera a finales de marzo en 2018, mientras que este se ha celebrado en abril.

Los responsables del grupo achacan esta tendencia a la baja al "impacto negativo que la incertidumbre" sobre la empresa ha tenido en sus proveedores, que han endurecido sus condiciones, lo que en la práctica ha provocado "un aumento sustancial de los niveles de rotura de 'stocks' en almacenes y tiendas" y ha derivado en menores ventas.

El resultado operativo (ebit) de DIA también se desplomó en el primer trimestre y las pérdidas se han multiplicado por veinte respecto al mismo período de 2018, hasta rondar los 115-125 millones de euros.

Los responsables de la compañía han atribuido la mitad de esta caída al retroceso del margen comercial, el aumento de los costes laborales por la compra de tiendas franquiciadas que han pasado a ser propias, a una provisión de 39 millones de euros por el coste del ERE aprobado recientemente en España y al pago de 10 millones en honorarios de asesores contratados por la grave situación financiera que atraviesa la firma, entre otros conceptos.

La deuda neta creció en 250 millones durante estos tres meses, hasta superar los 1.700 millones de euros.

LetterOne se reunirá este viernes con los accionistas minoritarios

LetterOne ha convocado este viernes a los accionistas minoritarios del grupo a una reunión presencial en Madrid, después de decidir mantener el precio de su opa.

La sociedad de Mijaíl Fridman ofrece 67 céntimos por título, el mismo precio que ha propuesto desde que lanzó su oferta.

LetterOne exige para la opa pasar de su actual 29% a un 64,5% del capital del grupo, y tiene de plazo hasta el 30 de abril para convencer a un número suficiente de accionistas que le permitan conseguirlo.

Hasta el 16 de abril, apenas había conseguido recabar un 4,6% de las acciones, muy lejos del 50% que necesita.

Por tanto, según informan fuentes del mercado y algunos de estos pequeños accionistas, la sociedad del magnate ruso ha convocado a los accionistas minoritarios a una reunión similar a la que ha venido manteniendo con analistas e inversores durante las últimas semanas para presentar su proyecto. La idea, precisan, es convencer a estos accionistas de la conveniencia de aceptar la oferta en un contexto financiero extremadamente duro en el que podrían, incluso, perder su inversión.

Precisamente, el pasado 20 de marzo se celebró una junta de accionistas en la que estos socios minoritarios tomaron la palabra para expresar su indignación ante el rumbo de la empresa durante los últimos meses, e incluso la mayoría de ellos votó en contra de la gestión del consejo de administración.

Algunos accionistas, no obstante, están incluso elevando su participación, como es el  caso de Emmanuel Boussard (antiguo directivo de Goldman Sachs, entidad que asesora a Fridman en esta operación) que ha aumentado su participación desde un 3,95 al 4,37%.

También amplió su porcentaje el fondo de inversión BG Master, fundado por el propio Boussard junto a Emmanuel Gavaudan, y que ha pasado de un 1,04% a un 3,2%.