La periodista Ángeles Blanco habla de su nuevo libro.
La periodista Ángeles Blanco habla de su nuevo libro. JORGE PARÍS

La figura de Eva Perón conduce a la "obsesión". Incluso para la autora de la novela, que no solo relata el primer viaje a España de la mujer del presidente argentino, sino que desvela dónde estuvo su cuerpo embalsamado durante más de dos décadas. Y sí, pasó por España, aunque esta vez volvió dentro de un ataúd.

¿Dónde radica el morbo de Evita?
No sé dónde radica el morbo, lo que se es que es un personaje que genera cierta obsesión. Incluso yo he tenido muchos sueños y pesadillas con ella. Cuando empecé a escribir esta historia sentía rechazo hacia ella, la llegué a odiar. Y según fui escribiendo cambió esa percepción y comencé a tener empatía hacia ella. Imagínate lo que ocasionaba en gente que la conoció. Cuando estaba viva, sus seguidores la amaban apasionadamente, sus enemigos la odiaban apasionadamente. Y cuando murió, esos sentimientos de amor y de odio permanecieron. De hecho si vas a Argentina en 2019, la figura de Evita sigue muy viva.

La historia está de acuerdo en que era una mujer con mucho carácter y algo impertinente. No obstante, ¿no le falta al relato un perfil algo más amable que justifique la pasión que desprendía?
Enganchaba y parece que sobre todo a los hombres. Levantaba pasiones positivas, por ejemplo, entre 'los descamisados', como ella les llamaba. Tenía un lenguaje muy directo, era una populista de pro, dominaba la oratoria como nadie y supo cautivar a la gente más necesitada.

Los discursos que hacía la mujer de Perón en su primer viaje por España eran muy revolucionarios para un pueblo recién dividido por la guerra civil. ¿Cómo afectó esta visita?
Los discursos eran muy populistas. A Franco no le quedó más remedio que callar porque Evita era la cara de la ayuda argentina. Yo relato ahí los preparativos del viaje, cómo Eva cambió la agenda que los franco habían diseñado porque ella quería ver los barrios pobres. Y, efectivamente, a los Franco no les quedó otra cosa que hacer de tripas corazón respesto a los discursos que ella lanzó en las plazas y en las fábricas que visitó.

¿Ganó Eva Perón a Carmen Polo en el duelo de mujeres?
Depende de a quién le preguntes. Representaban a dos mujeres completamente diferentes. Eva era una progresista que le importaba poco lo que opinaran de ella. Le encantaba llamar la atención; en sus inicio quería ser una actriz de Hollywoood y vestirse con las mejores galas. Le encantaban los vestidos con escote. Carmen Polo era todo lo contrario: se afeaba con el vestuario. Le gustaban los vestidos negros, las perlas, las pulmas, todo muy gris. Eran dos estilos estéticos y de forma de ser absolutamente distintos. Eva puso de moda los labios rojos cuando vino a España y no se callaba ni debajo del agua. Sus familiares con los que he hablado me reconocen que tenía un carácter muy fuerte.

¿Es exagerado comparar aquel duelo de damas con el que mantienen actualmente la reina Letizia y Juliana Awada, la mujer del presidente de Argentina Mauricio Macri?
Yo creo que no tiene nada que ver. En 2019 las cosas han cambiado y la situación de la mujer es completamente diferente. Representan a una mujer moderna, dentro de su función de primeras damas. Saben perfectamente en qué papel están, en cierta manera de acompañantes, pero son mujeres modernas.

¿Qué interés político tenía el cuerpo sin vida de Evita?
Cuando enterraron a Evis Presley su tumba se convirtió en un lugar de peregrinaje. Pues los militares que habían dado el golpe de estado querían evitarlo eso. Por eso se debatió sobre qué hacer. Sobre la mesa estuvieron todas las opciones. Entre que decidían qué hacer y qué no hacer, pasa una historia apasionante.

¿La familia no tenía poder sobre el cuerpo?
No, porque el cuerpo estaba en manos de los militares. Ellos se quedaron con el cadáver y mandaban sobre él. La madre de Eva lo reclamó a todas las instituciones, incluso se puso en contacto con el Vaticano. Pero fue imposible, murió sin saber dónde estaba el cuerpo de su hija.

Y, ¿Perón?
Cuidado con Perón. Cuando los militares dieron el golpe de estado, él se tiene que marchar de Argentina y deja allí el cuerpo. Primero habla con Ara, la persona que embalsama el cuerpo, y le vino a decir algo así como "ahí te quedas con eso porque yo me voy". Abandona el cuerpo de su mujer, aunque tampoco creo que se lo hubieran devuelto.

O sea, que el cuerpo embalsamado de Evita viajó más que en vida...
Sí, estuvo cerca de dos décadas viajando.

¿Tiene el populismo su origen en el peronismo?
Tiene unas raíces importantes en el peronismo. Si escuchas los discursos de Evita podrían haber sido pronunciado en un mitín de campaña electoral de 2019.

¿El populismo tiene riesgo de caer en violencia o solo se han dado casos como el de Hitler?
No, no creo que siempre tengan que acabar en violencia. Perón ganó las elecciones democráticas y su mandato fue democrático y no ejerció unas políticas represivas ni asesinas comparables a las de Hitler. El populismo es una forma de hacer política pero no creo que vaya ligado a la violencia.

Trump exhibe su riqueza como lo hacía Evita y ha conectado con el pueblo como ella. ¿Se da una corriente histórica en este sentido?
Sus vidas no tienen nada que ver. Trump nació rico y exhibe su riqueza con toda normalidad. La historia de Eva es distinta. Nació en una familia pobre e ilegítima. Sus orígenes son muy humildes y eso lo tiene muy presente en todas sus políticas, por eso muchas de sus decisiones iban enfocadas a ayudar a los más pobres. Pero luego era una mujer muy contradictoria: empezó a amar el lujo en cuanto lo tocó. Cuando le preguntaban que si era contradictorio que fuera vestida de Dior y defendiera a 'los descamisados', decía que a ellos [sus 'grassitas' como también les llamaba] le gustaba verla así porque ella podía ser un referente de lo que se puede llegar.

En España parece haber prendido el populismo pero no se tolera la exposición de las riquezas, ¿qué separa al populismo de Evita y el de Trump con el de Iglesias y Abascal?
No creo que sea comparable porque son dos momentos históricos muy distintos. Por ejemplo, ahora ponemos sobre la mesa cuestiones que en aquel entonces no se nos habría ocurrido como el tema de la mujer. En este caso, Pablo Iglesias se ha comprado una casa estupenda y él ha dado sus explicaciones.

Volviendo al libro, ¿cuánto hay de documentación y cuánto de novela en los diálogos entre Franco y Eva?
Hay muchísima documentación, no sabría decir porcentajes, pero las cosas que parecen más increíles son las reales. Hay conversaciones tomadas de las biografías de alguno de los protagonistas del libro y están calcadas, y luego, conociendo ciertas cosas le he dado un poco de forma y contexto para darle sentido. Pero la historia que narro en las dos partes, porque la gente compra un libro y se lee dos, tienen mucho de verdad.

Como periodista de informativos, ¿la imagen televisiva ayuda a vender libros?
Supongo que llevar casi 26 años ejerciendo de periodista hace que la gente me vaya conociendo. Pero eso no es ningún seguro porque pueden ser más exigentes y esperar más de mí.