Ciclogénesis explosiva 2017
El ciclón bomba de 2017, de características similares al actual, se formó en la costa este de Estados Unidos y penetró hacia el interior del país. NOAA Satellites / WIKIMEDIA COMMONS

El área central de los Estados Unidos continentales, desde Texas (extremo sur) a Minesota (en la frontera con Canadá) se está viendo golpeada por lo que los meteorólogos califican como "ciclón bomba": una poderosa tormenta en forma de ventiscas y nevadas de hasta metro y medio, tornados, inundaciones y lluvias torrenciales.

Este fenómeno es una manifestación especialmente extrema de la llamada "ciclogénesis explosiva", la confluencia de una masa de aire caliente (procedente, en este caso, del Golfo de México) con una muy fría (del Ártico y Canadá) que por efecto del contraste térmico provoca una bajada repentina y pronunciada de las presiones y la precipitación de toda la humedad que la masa de aire caliente transportaba.

Las manifestaciones de estos fenómenos son variadas: según informan medios estadounidenses como CNN,  en las zonas de los Grandes Lagos y las Montañas Rocosas ha tomado la forma de grandes nevadas, particularmente intensas en el estado de Colorado (con más de un metro de nieve); en las Grandes Planicies ha supuesto fuertes lluvias, que en estados como Iowa, Nebraska y Missouri han provocado inundaciones; y al sur, en los estados de Kentucky, Arkansas, Mississippi, Tenessee, Nuevo México y Texas ha provocado vientos a más de 160 km/h, en ocasiones en forma de tornado.

Estos fenómenos han causado cuantiosos daños materiales y ha sido necesaria la intervención de los servicios de emergencia para rescatar a buen número de personas, particularmente en las zonas inundadas y en Colorado a causa de la ventisca. Por ello, las autoridades recomiendan no viajar por las áreas afectadas.

En los próximos días se prevé que el ciclón se desplace hacia el área del Alto Medio Oeste, para posteriormente continuar hacia el norte, entrando en Canadá y debilitándose progresivamente.