Bolsas de plástico
Bolsas de plástico con una compra en el mercado. GTRESONLINE

Hace ya casi un año que los grandes supermercados cobran por las bolsas de plástico en caja. El 1 de julio entró en vigor el Real Decreto de bolsas, que terminaba con la gratuidad de las bolsas de plástico, por lo que si el cliente no lleva bolsa de casa tiene que pagar entre 5 y 15 céntimos por cada una del súper.

De hecho, la cadena de supermercados Lidl va más allá y dejará de vender a lo largo de este año productos de plástico como platos, pajitas o bastoncillos. También Mercadona reemplazará todas sus bolsas de plástico por reciclables en abril en todo el país.

A partir del 1 de enero de 2021 no podrán darse ni cobrando, por lo que mucha gente se pregunta cuáles son las más adecuadas para el medio ambiente, y lo cierto es que hay de varios tipos:

Bolsas ecológicas TST (Tejido sin tejer): este material es resistente y disponible en diferentes grosores y colores. Se fabrica fusionando fibras entre sí dando lugar a un tejido caracterizado por pequeños poros perceptibles de cerca. Se puede considerar este material como ecológico porque además de animar a la reutilización del producto confeccionado es reciclable 100%. Es idóneo para bolsas de tela reutilizables ya que gracias a su resistencia permite que la vida de las bolsas sea muy larga.

Bolsas ecológicas de papel reciclado: el papel reciclado es el producto más recomendable para fabricar bolsas ecológicas. Reúne las '3R' (reciclar, reducir, reutilizar), así que gracias a este material conseguimos cuidar el medio ambiente. Al hacer uso de los papeles reciclados se garantiza la no deforestación de árboles.

Bolsas ecológicas orgánicas (algodón y yute): las bolsas orgánicas las encontramos de algodón (que al ser un tejido orgánico no es nocivo para el medio ambiente), y de yute (también hechas con material orgánico).

Bolsas de plástico biodegradable: este tipo de bolsas se descomponen de manera natural, por lo que podemos tirarlas al cubo de la basura orgánica. Son reutilizables, reciclables y cuando se descomponen se convierten en compost sin generar materiales tóxicos. Se fabrican con polímeros de almidón, así que no contienen derivados del petróleo, por lo que son menos contaminantes que las de plástico, pero hay que tener en cuenta que su materia prima son vegetales cultivados, lo que también tiene un coste ecológico.

Bolsas de lujo ecológicas: estas bolsas se componen de papel o cartulina de gran resistencia, lo que le confiere una larga vida al producto. El cordón del asa es de algodón de gran calidad y también resistente. Son totalmente reciclables, biodegradables y reutilizables.

Bolsas ecológicas de rafia: la rafia es una fibra sintética que se saca del polipropileno mediante el proceso de extrusión. Se entrelazan los hilos creando entre sí ángulos de 90 grados. Esta unión produce una red de tejido que le confiere ese aspecto rústico pero muy adecuado para aguantar tensiones y someterse a pruebas de stress de peso. Tiene una alta durabilidad y mucha calidad.