La Comisión 8-M calienta motores para la huelga feminista
La Comisión 8-M calienta motores para la huelga feminista EP

Este viernes 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Una jornada cargada de movilizaciones a nivel mundial con el objetivo de visibilizar a la mujer, luchar contra la desigualdad de oportunidades, la brecha salarial, la violencia machista y la precariedad.

En España, la Comisión 8 de marzo plantea esta jornada de forma multidimensional y llaman a participar en una huelga feminista laboral, de cuidados, de consumo, estudiantil y asociativa.

La central es la de cuidados, que persigue que en la esfera doméstica los hombres asuman las tareas del hogar y de los cuidados para que se den cuenta de hasta qué punto la labor de las mujeres es vital para el sostenimiento del hogar y cuánta carga están asumiendo en solitario.

No llevar a los niños al colegio, no lavar, tender o planchar, son algunas de las ideas que da la Comisión 8M para ese día.

"Paramos las mujeres, pero no paran los cuidados", sostienen, instando a secundar la huelga "para que los cuidados no recaigan solamente" en las mujeres y para que se conviertan en una "responsabilidad social, compartida y distribuida". En cuanto a la huelga de consumo, se insta a las mujeres en particular a abstenerse de consumir lo que no sea imprescindible en esa jornada, reduciendo al mínimo el gasto en suministros pero también en bienes y servicios.

Es una iniciativa de la corriente ecofeminista para reflexionar sobre el peso de las mujeres en el modo de consumir y la fuerza que tienen para implantar modelos más sostenibles. La huelga laboral significa no realizar el trabajo asalariado en empresas, comercios, fábricas, servicios públicos de salud, educación cuidados, u otros.

El objetivo es que ese día las mujeres "desaparezcan físicamente" todos esos espacios que ocupa y en los que está "invisibilizada" o "infravalorada". Respecto a la huelga educativa, llaman a parar en colegios, institutos y universidades porque el sistema educativo es el principal espacio "en el que se reproduce el actual sistema capitalista y patriarcal".

¿Por qué una huelga?

El argumentario de la Comisión 8M es tan amplio como las diversas problemáticas que afrontan las mujeres por el hecho de serlo. El documento es un dossier de 30 páginas que contempla casi 200 motivos y objetivos por los que se debe convocar y secundar la huelga feminista.

Se desarrollan en torno a cuatro ejes: violencias, cuerpos, fronteras y economía. Las feministas del 8M denuncian las violencias machistas, en todas sus formas y exigen más presupuesto para combatirlas, pero también ponen en el foco la mayor precariedad de la mujer en el mercado de trabajo, la persistencia de barreras a su proyección profesional y su discriminación en materia de salarios.

En la misma línea, denuncian que la pobreza las afecta de forma preferente, los recortes presupuestarios que afectan a los cuidados, la falta de reconocimiento del trabajo doméstico que asumen las mujeres en mayor medida, haciendo especial hincapié en las migrantes, un colectivo más vulnerable.

Paros todo el día o paros de dos horas

En el ámbito laboral, las feministas llaman a que las mujeres abandonen sus puestos de trabajo durante las 24 horas del día, si bien son los sindicatos los que deben registrar la convocatoria legalmente. Los mayoritarios, como CCOO y UGT, han convocado como mínimo paros de dos horas por turno de trabajo, si bien otros sí han registrado una huelga de 24 horas. A estos paros o al paro general están llamados todos los trabajadores y trabajadoras, pues lo contrario sería ilegal, y afecta a todas las actividades laborales.

Un trabajador puede secundarlo sin necesidad de estar afiliado a un sindicato y con independencia de que exista representación sindical en su centro de trabajo. Así pues, cualquier persona puede secundar los paros y no ser sancionado o ser despedido. Eso sí, si el trabajador se une a la jornada de huelga, su contrato quedará suspendido ese día y no recibirá el salario correspondiente a las horas de ausencia.