Luis Bárcenas
El extesorero del PP Luis Bárcenas. J. J. Guillén / EFE

El juez del caso Villarejo, Manuel García Castellón, ha citado para este jueves como testigo al excomisario de Información Enrique Barón en relación a la operación Kitchen, que se puso en marcha en 2013 desde Interior para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas, que también ha sido llamado a testificar.

De esta manera, el magistrado de la Audiencia Nacional retoma los interrogatorios en esta pieza, la número 7, en la que ya han declarado el propio Bárcenas, que cumple condena por Gürtel, y que junto a su mujer, Rosalía Iglesias, se han personado como acusación por considerarse perjudicados por esta operación.

El juez ha vuelto a llamar al extesorero para resolver ciertas dudas y preguntarle por los documentos vinculados al PP que supuestamente le sustrajo su chófer -que actúo como confidente policial-, han informado fuentes jurídicas. Paralelamente a la investigación de Kitchen y al conocerse la existencia de esos documentos, Bárcenas y su esposa fueron imputados en la causa en la que otro juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, investiga la caja b del PP.

El nombre de Enrique Barón aparecía en unas grabaciones en las que es insultado por dos investigados por Kitchen, el excomisario Enrique García Castaño y el exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía en la etapa de Jorge Fernández Díaz, Eugenio Pino.

El pasado mes de enero, además de a Bárcenas y a su esposa, el juez del caso Villarejo tomó declaración a varios implicados en estos hechos, desde el chófer a Eugenio Pino, al que impuso comparecencias quincenales, retirada del pasaporte y la prohibición de salir del país como medidas cautelares.

También declararon por estos hechos el excomisario José Villarejo y el exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Enrique García Castaño, el Gordo, quienes defendieron la legalidad de la Operación Kitchen. Ambos señalaron que actuaron por órdenes de Pino, quien aseguró que la Operación Kitchen no existió, apoyando la versión de que se trató de un dispositivo judicial para vigilar a Bárcenas tras conocerse que acumulaba una gran fortuna en Suiza.

Al tratarse de un operativo policial, también se señaló al entonces director de la Policía y actual senador del PP Ignacio Cosidó, quien públicamente se ha desmarcado de cualquier posible pago con fondos reservados a los mandos policiales que intervinieron en esa operación y ha recordado que era la Secretaría de Estado de Seguridad la que los manejaba.