Radiante
El amor le sienta bien a Isabel Preysler que se mostró radiante junto a su pareja, el escritor Mario Vargas, en un acto público en Madrid el pasado 29 de enero. GTRES

Isabel Preysler, la llamada reina de las revistas del corazón, cumplió este lunes 68 años acompañada por su novio, el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, de 82 años, y de quien apenas se separa.

A pesar de ello, no tiene planes de boda, aunque tampoco descarta darle el 'sí, quiero' a Vargas Llosa. "De momento no. Estamos muy bien como estamos. Yo soy muy feliz y Mario también, y pensamos seguir así de momento", explicaba hace unos días ante la prensa, tan pendiente de ella como el primer día que saltó a la fama hace ya muchos años, exactamente cuarenta y ocho años después de casarse con Julio Iglesias.

Porque, muchos años después, la socialité española por excelencia sigue siendo el centro de atención allí donde va y ni siquiera su novio le hace sombra.

Isabel Preysler, que tiene incluso una estatua de cera en el famoso museo madrileño, ha sabido durante décadas mantener una excelente relación con los medios de comunicación, hablando abiertamente de todos los temas que han abordado su vida, pero, al mismo tiempo, manteniendo un halo de misterio en torno a su persona que le ha hehco permanecer durante décadas en lo más alto del papel couché.

Preysler llega a su 68 aniversario en uno de sus mejores momentos, disfrutando de una enorme popularidad, con muchos proyectos profesionales y siendo un referente de estilo y moda. Allá donde va deslumbra porque siempre elige el mejor estilismo para la ocasión.

Además, lo hace en plena forma. Nunca ha dejado de practicar ejercicios y en ocasiones ha contado, incluso, con un entrenador. Tiene un régimen que lleva a rajatabla. Se toma un vase de agua con unas gotas de limón nada más levantarse, en el desayuno no le faltarán unas determinadas vitaminas de calcio y magnesio y, para la comida y la cena, no deja de lado algo que siempre la ha definido, la moderación.

Además, utiliza trucos de belleza, como sus famosas cremas para reafirmar la piel o para tapar las temidas ojeras.