El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó este lunes cambiar el paso a una situación cada vez más difícil de controlar. La semana clave para los Presupuestos y el futuro de la legislatura arrancó con la posibilidad de un adelanto electoral el 14 de abril si ERCy PDeCAT contribuyen a tumbar en el Congreso las cuentas de 2019.

Sánchez ha insistido en varias ocasiones en que sin Presupuestos la legislatura "se acortará". Pero otros miembros del Gobierno han dejado caer que aún podría aguantar unos meses gobernando por decreto, como hasta ahora.

Sin embargo, la precipitación de los acontecimientos de la semana pasada parece haber decantado a Sánchez por la evidencia de que su Gobierno no puede sostenerse sin unos Presupuestos con los que en Moncloa no cuentan a dos días de la votación del miércoles.

Si ERCy PDeCAT no retiran antes sus enmiendas a la totalidad, Sánchez entrará en la siguiente fase, la de plantearse el adelanto electoral en unos cálculos en los que figura el 14 de abril. Los independentistas no son los únicos que han pedido la devolución de las cuentas, porque también lo han hecho el PP, Ciudadanos, Coalición Canaria y Foro. Pero un paso atrás de ERC y PDeCAT inclinaría la balanza hacia tramitar las cuentas en lugar de a tumbarlas.

Las enmiendas a la totalidad de ERC y PDeCAT fueron el motivo último de que Sánchez diera la orden de dar por rotas las negociaciones de la mesa de partidos.

Esta semana volverán a ser claves porque Sánchez sólo retomará el diálogo si las retiran. Volver al diálogo será consecuencia de que los independentistas no tumben los Presupuestos y no al revés. No habrá más contactos para convencer a PDeCAT y ERC de que prolonguen la legislatura.

En La Moncloa reina el pesimismo porque la posibilidad de que haya elecciones inminentes no ha hecho que los independentistas se muevan de sus posiciones. El presidente catalán, Quim Torra, ha afirmado este lunes que él sigue "atornillado" a la mesa de diálogo pero ha continuado exigiendo a Sánchez un mesa con un "relator internacional" y el "derecho a la autodeterminación".

La portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, ha reiterado que "no nos vamos a mover ni un milímetro de la Constitución", al mismo tiempo que ha pedido el apoyo a las cuentas "a los 350 diputados".

Si tumban los Presupuestos y Sánchez decide que haya elecciones el 14 de abril, tendría hasta el 19 de febrero para disolver las Cortes y convocarlas. En este caso, el adelanto sería más de lo previsto.

No habría superdomingo electoral el 26 de mayo y los barones socialistas, algunos de los cuales se levantaron la semana pasada contra la cesión del «relator» a los independentistas, irían a las urnas sabiendo si la estrategia de diálogo de Sánchez funciona tanto como para mantenerse en La Moncloa o si le pesa tanto como le pesó a Susana Díaz en Andalucía.

Dos días clave

Lo que pase este martes y miércoles será clave. Dos horas después de que a las 10 de la mañana arranque en el Tribunal Supremo el juicio contra los responsables del 1-O, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, subirá a la tribuna de oradores del Congreso para defender el proyecto de ley de Presupuestos.

Sánchez estará allí para escucharla y después regresará a La Moncloa, donde no tiene más agenda que seguir lo que pase en la Cámara. Fuentes del Gobierno aseguran que está "concentrado" en lo único que oficialmente importa ahora, "la defensa" de los Presupuestos.

Este lunes ya ha despejado casi por completo la agenda y sólo ha recibido al equipo del Goya a la Mejor Película, Campeones. Se explayó porque la cita, que estaba previstoq ue durara diez minutos, al final se prolongó durante hora y media.

El Govern critica el "globo sonda"

El Govern catalán, por su parte, ha calificado de "globo sonda" y de "filtración interesada" de Moncloa la información sobre una posible convocatoria de elecciones generales el próximo 14 de abril. Desde el ejecutivo de Quim Torra, su portavoz, Elsa Artadi, pha pedido al presidente Sánchez que use "los canales de comunicación" habituales para retomar el diálogo con los partidos independentistas que se dio por roto la semana pasada.

Artadi ha insistido en que el Gobierno socialista "frenó en seco" este diálogo por "una manifestación de la derecha" y por presiones "internas" dentro del PSOE. Y ha afirmado que el Govern sigue abierto a poder hablar: "Si hay voluntad y tienen cualquier interés, ya saben donde estamos".

El president Torra, por su parte, ha descartado este lunes unos comicios anticipados en Cataluña como respuesta a las posibles condenas a los procesados por el 1-O y ha apostado por implementar la independencia uniltateral. También le ha ofrecido a Sánchez a recuperar el debate para desbloquear los presupuestos siempre que se muestre favorable a hablar de la autodeterminación de Cataluña, a poner fin a la "represión" y a designar a un relator internacional.

En una entrevista radiofónica, Torra se ha referido a la vía unilateral afirmando que él solo debe lealtad al Parlament y recordando que fue "muy explícito" en su investidura cuando dijo que su legislatura giraría en torno a "la restitución a la constitución catalana" con un punto de inflexión: "las sentencias".