El Gobierno de Pedro Sánchez aseguró este miércoles por la noche a la agencia Efe que las relaciones con el el líder del PP, Pablo Casado, "están rotas" después de lo ocurrido este miércoles en el pleno del Congreso, al considerar que Casado "ha perdido el respeto institucional".

Fuentes del Ejecutivo confirmaron que rompen cualquier relación con el presidente del Partido Popular, después de que éste acusara a Sánchez de ser "partícipe y responsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España".

Ya en ese debate el jefe del Ejecutivo le había conminado a retirar esas palabras: "¿Mantiene sí o no esas palabras? Si las mantiene, usted y yo no tenemos nada más de qué hablar", le dijo el presidente del Gobierno.

Ante la ausencia de esa rectificación, las fuentes del Ejecutivo recalcaron que dan por rota la relación con el líder de la oposición.

Respuesta del PP

Tras estas manifestaciones del Gobierno, fuentes del PP respondieron que "el que se hace el ofendido ha perdido el debate".

"España le pide a Sánchez que rompa con los que están en la cárcel por intentar un golpe al Estado, no con el PP, que le ofrece los votos del Senado para aplicar el 155 y restaurar el orden constitucional en Cataluña", dijeron las mismas fuentes.

Al salir del Congreso, Casado negó haber llamado golpista a Sánchez y señaló que lo que dijo es que el presidente es "responsable" de "no hacer nada con lo que está pasando en Cataluña". "Lo he dicho ya tres veces", añadió.

"Oposición desleal"

El grupo socialista, por su parte, aplaudió la "ruptura de relaciones" entre Sánchez y Casado. Los socialistas se mostraron indignados por la acusación del líder del PP y recordaron que el presidente le ofreció reiteradamente la oportunidad de retirar sus palabras y no lo hizo.

Para los socialistas, "que Casado acuse a Sánchez de golpista en un país que sufrió el 23F y en una Cámara, como el Congreso, que todavía conserva en el techo del hemiciclo los impactos de los disparos de Tejero es la gota que ha colmado el vaso", dicen, de una oposición que consideran "extremista y desleal".

Es lo que dijo también la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien manifestó que Casado "se retrata él solo" con sus palabras y añadió que "los españoles se lo van a recordar en las urnas, seguro".

Los diputados Joan Baldoví (Compromís) y Rafael Mayoral (Unidos Podemos), criticaron también la acusación del líder del PP y tacharon su discurso de "soflama incendiaria" y "esperpento". El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, lamentó "los discursos incendiarios" de Casado y consideró que "a la gente no le interesan estas subidas de tono" ni esos discursos que, a su juicio, "buscan enfrentar a la mitad de España contra la otra mitad".

Por contra, el discurso de Casado causó euforia en las filas del PP. El secretario general del partido, Teodoro García Egea, le pareció "la intervención de un presidente, porque no ha habido otro en el hemiciclo", y defendió todas sus declaraciones, incluida su acusación a Sánchez, porque, según insistió, "el golpe en Cataluña se está produciendo".