Pablo Iglesias y Manuela Carmena
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, junto al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. EFE

A fuego lento. Así preparó Manuela Carmena su distanciamiento de Podemos, pactando con Iñigo Errejón la candidatura Más Madrid para la Comunidad. La preparación de ese, tal como reveló la alcaldesa, comenzó el 22 de diciembre, en una "cena de amigos" precisamente la noche en la que ella se rompió el tobillo.

La edil madrileña, eso sí, argumentó, en una entrevista en Onda Cero, que el encuentro fue "espontáneo" y explicó que su idea de verse con Errejón respondía a un interés por saber cómo veía la Comunidad de Madrid, con la idea de hacer cosas en común. "Es muy valiente, sabe contactar y evaluar bien los procesos sociales", añadió sobre el a exdiputado de la formación morada.

A pesar de este claro alejamiento, Carmena mantiene que ve "posible" que Podemos no presente una lista propia para las autonómicas y finalmente se sume a la candidatura de Más Madrid. "Soy optimista", esgrimió la alcaldesa en una entrevista, pero no quiso hacer más valoraciones porque está "muy centrada" en el Ayuntamiento.

No cuenta con Julio Rodríguez

Donde sí quiso ser clara la líder municipal fue en lo que respecta a Julio Rodríguez. No valora contar con el exjemad si sale victoriosa de las elecciones de mayo. Considera que Rodríguez tiene "excesiva vinculación" con Podemos. "En principio no, no he pensado en él", sentenció.

El conflicto en Podemos viene derivado del cisma ya sabido entre Iñigo Errejón y Pablo Iglesias. De hecho, este miércoles el propio Errejón reconoció que las discrepancias con la dirección del partido sobre su rumbo político "no son nuevas y no son un secreto" y comenzaron al inicio de 2016, "con los pactos de Gobierno", cuando Pedro Sánchez intentó convertirse en presidente de Gobierno con el voto de Ciudadanos y Podemos pero éste último partido no le apoyó.

Además, tuvo un aviso para el propio Iglesias. El que fuera número dos de Podemos cree que el proyecto "corre el peligro de oxidarse", y cree que es necesario apostar por las fórmulas políticas que, según él, funcionan tanto en Madrid como en Barcelona. "Los partidos corren el riesgo de ensimismarse y perder el contacto con la sociedad. Tienen que ser permeables a lo que la gente demanda", expresó.

Montero lamenta el camino

Desde las filas moradas es evidente que no gusta la posición tomada por el que todavía es su secretario de Análisis Estratégico y Cambio Político, como hizo saber el propio Iglesias desde el primer momento. De hecho, la portavoz en el Congreso, Irene Montero, mantuvo que el objetivo del partido es presentar candidatura ajena a Errejón, y lanzó críticas tanto hacia él como hacia la propia Manuela Carmena.

Montero lamentó que la edil haya decidido "caminar sola" con su nuevo partido, con una fórmula "peor", a su juicio, que la que le llevó a la Alcaldía en 2015, pero ha asegurado que, aún así, se van a "echar a un lado" y no van a presentar competencia. En este sentido, Montero señaló que aunque no comparten la decisión de la alcaldesa de tomar ese camino, en Podemos van a ser "responsables" y se van a "echar a un lado" para que Carmena "intente revalidar", con la forma que ella ha decidido presentarse, "con su gente de más confianza y fundando su propio partido junto a Íñigo Errejón".

"Es evidente que sumaba más", apostilló ante los medios de comunicación. La crisis en Podemos suma así un capítulo más a solo cuatro meses de unos comicios que pueden ser decisivos para la formación y también para calibrar el liderazgo de Pablo Iglesias en el camino hacia las elecciones generales.