La multinacional estadounidense Alcoa y los sindicatos han alcanzado la pasada madrugada "in extremis" un preacuerdo en las negociaciones del ERE para las plantas de Avilés (Asturias) y A Coruña que incluye un plazo de seis meses para hallar un posible inversor, han anunciado fuentes del Gobierno, sindicales y la compañía.

La empresa productora de aluminio ha explicado que el preacuerdo ofrece una solución a aproximadamente 355 empleados de un total de 623 trabajadores indefinidos, más del 50 % de la plantilla, y se ha comprometido al mantenimiento de la actividad y el empleo en las fundiciones de ambas plantas y en la torre de pasta de Coruña, dos líneas que seguirán en funcionamiento.

El mantenimiento de estas actividades permitirá la continuidad de un total de 205 empleados (114 empleos en Coruña y 91 en Avilés), ha precisado la empresa en un comunicado.

Alcoa se ha comprometido a adoptar las medidas precisas para la parada programada de las cubas de electrólisis de modo que puedan ser re-arrancadas por un potencial comprador, para lo que deberá contar con la colaboración de los trabajadores, un proceso que se llevará a cabo en un plazo aproximado de 30 días. 

Arrancar las cubas

La empresa asumirá el coste de rearrancar las cubas por un máximo de 40 millones de euros (20 millones por planta) si se concreta una oferta de compra antes del 30 de junio, pero ha precisado que esa venta y asunción estará condicionada a que el comprador asuma la totalidad de los trabajadores de las plantas. 

Tras la parada ordenada de las cubas electrolíticas, los trabajadores afectados participarán hasta el 30 de junio en un plan de formación, así como en aquellos planes que pueda facilitar el Ministerio de Industria, continuarán de alta en la Seguridad Social y seguirán percibiendo su retribución de la jornada ordinaria. Más allá de esa fecha, el Gobierno señala que no puede garantizar el empleo.

El preacuerdo incluye un plan de recolocaciones en las plantas de Alúmina y de Aluminio de San Ciprián (Lugo) a un plan de bajas incentivadas, al que podrán adherirse los trabajadores de 57 años o más al 31 de diciembre de 2018.

Estas bajas incentivadas generarían vacantes para empleados de Avilés y Coruña en los mismos grupos funcionales, que se distribuirían de forma equitativa entre las dos plantas y potencialmente podrían recolocarse hasta 106 empleados.

Los empleados con mayor antigüedad y no prejubilables tendrán preferencia en las recolocaciones y, como compensación por traslado de residencia, se ofrecen 10.000 euros por trabajador.

Prejubilaciones y despidos

Además, el preacuerdo incluye prejubilaciones obligatorias para todos los empleados de 53 años o más a 31 de diciembre de 2018, una medida que, según cálculos de la empresa, afectaría a unos 44 trabajadores (8 en Avilés y 36 en Coruña).

El personal no incluido en las medidas anteriores percibirá una compensación por despido consistente en una indemnización bruta de 60 días de salario por año de servicio sin límite de anualidades más una aportación de 10.000 euros brutos. 

CC OO ha precisado que el preacuerdo debe ser ratificado por las asambleas de trabajadores de las dos factorías y que el Gobierno central, el gobierno del Principado de Asturias y la Xunta de Galicia deben adquirir el compromiso de que mantendrán el 100 % de los empleos, si no existe ningún inversor que garantice su funcionamiento a partir de esa fecha.

La multinacional estadounidense presentó un ERE extintivo para sus plantas de Avilés y La Coruña, y el periodo de consultas, que comenzó el 31 de octubre y se amplió hasta 75 días, vencía este 15 de enero.