Congelación de óvulos
El proceso de congelación de óvulos es idéntico al de la fecundación in vitro sin el paso final. GTRES

Una clínica de fecundación 'in vitro' de Bilbao ha sido condenada a pagar 230.000 euros a una familia después de que descubrieran que los hijos gemelos de la pareja, fecundados mediante este método, no son hijos de su padre. Los hechos se descubrieron tras unos análisis de sangre, revela el diario El Correo.

Fue en 2015 cuando la pareja se sometió a un tratamiento consistente en la selección de un espermatozoide del marido que sería inyectado en un óvulo de la mujer. Una vez fecundado éste, los embriones se transferirían al útero materno. Los pequeños nacieron en febrero de 2016 en Bilbao.

El año pasado, un análisis rutinario de sangre reveló que existía "incompatibilidad" entre los grupos sanguíneos del padre y de los niños, y en un análisis posterior, un laboratorio de genética dictaminó que sin lugar a dudas, el progenitor no era el padre biológico de los bebés.

La pareja demandó a la clínica y un juzgado de Madrid (pues es en la capital de España donde está la sede social de la aseguradora de la clínica) ha dictaminado que la clínica actuó de manera "negligente" por un "fallo en la custodia, conservación, traslado, identificación y manejo del material reproductivo".

Los 230.000 euros de la indemnización por daños morales se reparten así: 40.000 euros para cada uno de los niños, 50.000 para la madre y 100.000 para el padre.

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