Tres ministros del Gobierno de Pedro Sánchez exigieron este lunes por carta a la Generalitat que explique "las graves alteraciones de orden público y seguridad del tráfico" de los CDR este fin de semana y advirtieron de que, si los Mossos no "ejercen las funciones que les incumben", se ordenará la intervención de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.  

Las cartas son el primer aviso del Gobierno tras las polémicas declaraciones del presidente de la Generalitat, Quim Torra, a favor de la 'vía eslovena’ para Cataluña y por la actuación de los Comités en Defensa de la República (CDR) que este fin de semana cortaron el tráfico y levantaron los peajes sin que los Mossos d’Esquadra actuaran para impedirlo.

La misiva de la vicepresidenta Carmen Calvo al vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, pide que este aclare la actuación de los Mossos durante las acciones de los CDR: "Aparentemente ha existido una dejación de funciones del Govern, con consecuencias de carácter económico, social y para la seguridad pública".

En tono más duro, el  ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, advirtió a su homólogo catalán Miquel Buch que el cuerpo de los Mossos "no ha ejercido su función de garantizar el mantenimiento del orden público y la seguridad del tráfico"; por tanto, el ministro pide al conseller que "se dicten las instrucciones necesarias a fin de que ejerzan" sus funciones, en caso contrario, finaliza la carta: "se ordenará la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".

La tercera carta es que dirigió el titular de Fomento, José Luis Ábalos, hizo llegar la misiva al conseller de Territori, Damià Calvet.  

Aplicar el 155

La respuesta del Gobierno la dejó entrever horas antes la vicepresidenta Carmen Calvo cuando aseguró que una nueva aplicación del artículo 155 en Cataluña "es la última medida a la que hay que llegar", pero advirtió de que lo ocurrido con las acciones de los CDR "va a tener consecuencias".

"Lo de ayer es inadmisible", aseveró la vicepresidenta ya que en su opinión los Mossos d’Esquadra se "inhibieron" ante los CDR y elevó la responsabilidad hasta el presidente Torra al asegurar que "está para garantizar y mantener la seguridad y la convivencia".

Así, aunque el Gobierno ha dejado de momento en el aire la posibilidad de intervenir la autonomía en Cataluña, la portavoz del comité electoral socialista, Esther Peña, sí que avanzó que al Gobierno "no le va a temblar la mano" para invocar si es necesario la aplicación del 155 si se dan la condiciones.  

CDR: "Un ensayo"

Paralelamente, los CDR ya han advertido de que las acciones de este fin de semana fueron "un ensayo" de cara a los actos de protesta que están organizando para el 21 de diciembre, día en que el Consejo de Ministros se reunirá en Barcelona.

Según los mensajes colgados en los canales oficiales del movimiento independentista prepara concentraciones para el 20 y 21 de diciembre con protestas y cortes en las principales vías de comunicación.

Ante ello, el Gobierno analiza los mecanismos que le otorga "la Constitución y el Estado de Derecho" para garantizar la seguridad y la libre circulación de las personas.

Entre estas medidas -y sin tener que aplicar el artículo 155- figura el envío de efectivos de refuerzo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, como ya ocurrió ante la celebración del referéndum ilegal del 1-O. O bien recuperar la competencia en seguridad, que es exclusiva del Estado, aunque  se puede ceder a las Comunidades Autónomas como es el caso de Cataluña.

La situación de los Mossos no está siendo fácil estos días tras la polémica por las cargas que realizaron el viernes pasado en Girona y Terrassa contra grupos independentistas que protestaron violentamente contra una manifestación que contaba con el apoyo de VOX. 

Las cargas de los Mossos provocaron una crisis en el seno  del Govern, el presidente Torra lanzó un ultimátum al conseller de Interior, Miquel Buch: debía renovar en cuatro días la cúpula de Interior y todo hacía prever una purga en los mandos de Mossos.

Finalmente este lunes, el ejecutivo de Torra dio marcha atrás, el conseller Buch se reunió con la cúpula de los Mossos y se disculpó en una intervención en la que hizo autocrítica por haber dudado de su labor y calificó de "globalmente correcto" el dispositivo del pasado jueves. El Govern intenta así cerrar filas  con los Mossos d’Esquadra.

Además de la seguridad, el presidente Torra tiene sobre la mesa otra crisis de Govern en este caso por su apuesta por la ‘vía eslovena’. El presidente del Parlament, Roger Torrent, aseguró que "ERC apuesta por la vía escocesa". En esta linea aseguró: "La república no se construye con capuchas y con la cara tapada".