Pablo Casado
Pablo Casado EFE

El líder del PP, Pablo Casado, cree que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ido a Marruecos "tarde y mal" y regresa de ese viaje "sin resultados" en materia de inmigración y de política pesquera.

Ha considerado que Sánchez llega tarde para pedir a Marruecos que le ayude a detener la inmigración ilegal y ha señalado que España debería defender claramente ante ese país que abre las puertas a la inmigración legal, ordenada y vinculada a contratos de trabajo, y que no es un "coladero de papeles para todos".

Además, el líder del PP ha considerado que debería ser "absolutamente obligatorio" que los inmigrantes que entren en el país respeten los "principios y valores" y a "la legislación española", porque, según ha dicho, hay algunas prácticas "inasumibles" o credos que "acaban en la radicalización violenta" que "no tienen cabida en España".

En una visita de campaña a la lonja de localidad onubense de Isla Cristina, donde ha criticado a Sánchez también por no hablar de pesca con Marruecos, Casado ha lamentado que lo único que trascienda del viaje de Sánchez es su "ocurrencia" de proponer que los dos países compartan con Portugal la sede de un mundial de fútbol.

Como Sánchez no tiene un Gobierno fuerte para negociar se dedica a la "diplomacia deportiva", ha ironizado Casado.

Ante los trabajadores de la lonja de Isla Cristina y acompañado de la exministra Fátima Báñez y de la cabeza de lista por la provincia y secretaria general autonómica, Loles López, Pablo Casado ha lamentado que Sánchez no haya dicho "nada" sobre las negociaciones del acuerdo pesquero entre la UE y Marruecos, que tanto afectan a la flota pesquera española.

En cuanto a la inmigración, ha recordado cómo apremió al Gobierno el pasado verano para que pidiera a Marruecos cooperación para frenar la inmigración irregular.

Ahora, tras la llegada de 45.000 inmigrantes irregulares en lo que va de año, Sánchez llega "tarde y mal" a hablar de este asunto con el país vecino, ha dicho Casado.

El líder del PP ha insistido en que lo que debe garantizar el Gobierno es una inmigración legal y ordenada vinculada a contratos de trabajo.

Y ha recalcado que España no puede ser "un coladero" al que pueda venir "todo el mundo" y haya quien pueda "no tener ninguna responsabilidad" cuando no respeta los principios o la legislación española.