Francesco Arcuri, el excompañero de Juana Rivas, llega al juzgado de Granada
Francesco Arcuri, el excompañero de Juana Rivas, llega al juzgado de Granada Europa Press/Archivo

Francesco Arcuri, expareja y padre de los hijos de Juana Rivas, ha asegurado este miércoles que sus niños "son las únicas víctimas" de su caso y que, "ahora como antes" para protegerlos y ayudarlos, prefiere callarse, sin que le importe a nivel afectivo lo que uno de ellos pudiera haber dicho.

"Hablar de lo que ha podido decir un niño es, por sí, violencia deplorable", ha señalado el ciudadano italiano en un comunicado remitido esta tarde a Efe y en el que señala que "da igual que lo esté haciendo la madre, o los medios de comunicación". "Mis hijos son las únicas víctimas de esta historia (...) La verdad es solo una, no lo que quieran contar unos y escuchar otros", ha indicado Arcuri.

Su abogado en España, Enrique Zambrano, ha aclarado que esa "verdad" se refiere al "demoledor y exhaustivo" informe de 177 páginas que obra en la causa civil que se sigue en Italia por la custodia de los menores donde "queda desechada completamente la sospecha del maltrato a sus hijos".

En ese mismo informe, a juicio de este letrado, queda "retratada seriamente" Juana Rivas y el "inadecuado comportamiento" hacia sus hijos que desarrolla desde mayo de 2016, "demostrando que solo le está importando seguir alimentando a la prensa, un día y otro, con sus historias".

Las declaraciones de Arcuri y Zambrano se producen después de que la defensa de Rivas haya anunciado que pedirá a la justicia italiana "que se adopten medidas cautelares urgentes" para proteger a sus dos hijos, de 12 y 4 años, de su padre tras el testimonio del mayor de ambos, que relató ayer en una audiencia de unas dos horas en el Tribunal de Cagliari (Cerdeña) supuestos episodios de violencia.

Arcuri, condenado en España en 2009 por malos tratos y denunciado de nuevo en 2016, tiene la custodia provisional de los niños desde agosto de 2017, cuando Rivas acató la orden judicial en España que la obligaba a entregar a los menores a su padre, tras permanecer casi un mes en paradero desconocido. Por estos hechos, Juana fue condenada en España a cinco años de prisión, un fallo que ha recurrido ante la Audiencia de Granada.