Juana Rivas con sus hijos hace unos meses
Juana Rivas con sus hijos hace unos meses EUROPA PRESS

La defensa de la española Juana Rivas pedirá este miércoles a la Justicia italiana "que se adopten medidas cautelares urgentes" para proteger a sus dos hijos de 12 y 4 años de su padre, el italiano Francesco Arcuri, tras el testimonio del mayor de ambos, que relató el martes episodios de violencia.

"Ante el regreso de los niños ayer con el padre la defensa de Juana reiterará la petición de que se adopten medidas cautelares urgentes de protección de los menores, acordes con la gravedad de los hechos que el niño ha relatado, tal y como llevan pidiendo desde hace mucho tiempo", confirmaron fuentes del entorno de Rivas en un comunicado.

Esta petición -que la defensa de Juana lleva haciendo desde que empezó el juicio civil por la custodia de los menores en el Tribunal de Cagliari, en Cerdeña (sur) en noviembre de 2017- volverá a reiterarse ahora, después de que el mayor de los dos hijos de Rivas y Arcuri compareciera el martes en una audiencia en este tribunal.

El chico, de 12 años, confirmó "la situación de malos tratos que están viviendo tanto él como su hermano a manos de su padre", relató "los episodios de malos tratos denunciados por su madre" y afirmó "que no desea vivir con su padre y que le tiene miedo", según la misma nota.

Por estas razones, la defensa de Juana volverá a pedir a la Justicia italiana que los niños dejen de estar con su padre, con quien viven desde agosto de 2017 en el municipio italiano de Carloforte, en la isla de San Pietro, al sur de Cerdeña.

El niño respondió ayer a todas las preguntas que le formularon el juez que lleva el caso y el fiscal general del Estado de Cagliari.

En la sala no estuvieron ni los padres ni los abogados de estos, María Eugenia Álvarez, letrada de Rivas, y Serlapo Bardi, de Arcuri, si bien pudieron leer el informe de la declaración después.

En la sala, también estuvo presente "la perito asignada por el tribunal que llevó a cabo la pericia del proceso de custodia, cuyo informe se basa fundamentalmente en la aplicación del Síndrome de Alienación Parental (SAP)", según las mismas fuentes.

Este informe, del que hasta ahora no se conocían detalles, alude a este término que, "según el Consejo General del Poder Judicial de España, es una 'teoría pseudo-científica' usada 'para culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los niños hacia su padre violento'".

De esta manera, el informe pericial encargado por el tribunal considera que los menores están condicionados por la madre y por ello, prosigue la nota, "la defensa de Juana Rivas solicitó en su momento la anulación de dicha pericia".

El proceso civil que se está celebrando en Italia por la custodia de los menores es paralelo al que se desarrolla en España.

Arcuri, condenado en España en 2009 por malos tratos y denunciado de nuevo en 2016, tiene la custodia provisional de los niños desde agosto de 2017, cuando Rivas acató la orden judicial en España que la obligaba a entregar a los menores a su padre, tras permanecer casi un mes en paradero desconocido.

Por estos hechos, Juana fue condenada en España a cinco años de prisión, un fallo que ha recurrido ante la Audiencia de Granada.