Un padre y una niña
Imagen de archivo de un padre y una hia. GTRES

La Audiencia Nacional ha condenado al Estado a pagar 52.000 euros más intereses a un hombre que pasó cerca de ocho años sin poder ver a sus hijas menores por la lentitud de la justicia en declararle inocente tras haber sido denunciado por malos tratos a la madre y abusos sexuales y tener una orden de alejamiento, publica El País.

La justicia reconoce que todos los tribunales actuaron con lentitud extrema. De hecho, un informe del Consejo de Estado reconoció el mal funcionamiento de la justicia y dictaminó que tenía que ser indemnizado con 10.000 euros, pero el padre no se conformó y presentó una demanda, que es la que ha ganado ahora.

Los hechos se remontan al 16 de junio de 2007, cuando el hombre fue denunciado por su esposa en pleno proceso de divorcio. Tras la denuncia se le prohibió ver a sus hijas, de 3 y 6 años. Las pudo volver a ver el 7 de abril de 2015, con 11 y 13 años, pero ya no le reconocían, según El País. Se volvieron a ver en cinco o seis ocasiones, pero las niñas lo rechazaban y un equipo de psicólogos aconsejó que no hubiera más visitas.

Por ello, la Audiencia cree que "la ausencia de cualquier relación entre padre e hijas durante esas edades ha supuesto un coste personal muy elevado para el ahora reclamante: el daño moral que este alega se encuentra, por tanto, suficientemente justificado", aunque admite que los daños son "difícilmente evaluables".

Además, los abuelos paternos de las niñas presentaron una segunda demanda por el mismo motivo: no poder ver a sus nietas. En este caso, el Ministerio de Justicia les dio también la razón y les reconoció el derecho a cobrar 10.000 euros.