La Diputación ha trasladado al centro de acogida de inmigrantes de Güeñes a los menores que residían en el albergue de Artzentales. Esta última casa ha sido desalojada por orden de la Fiscalía de Menores, después de que sufriera graves deperfectos por un incendio provocado por los internos en la noche del pasado domingo.

La veintena de chavales del centro de Artzentales permanecerán en Güeñes hasta que terminen las obras de reparación del primer centro. Estas reparaciones durarán un mes aproximadamente. El centro de Güeñes estaba deshabitado hasta ahora. Es una cooperativa de enseñanza de Encartaciones, y según explican los educadores, no es un edificio preparado para ser habitado día y noche.

En el paso de un albergue a otro, cinco menores se han escapado. Así, actualmente conviven 17 chavales. Hay que puntualizar que la estancia en estos centros es voluntaria; no se puede retener a los menores contra su voluntad. Los presuntos autores del incendio continúan en el albergue, según informan los educadores.

Los internos permanecerán en Güeñes del mismo modo que en Artzentales. Es decir, dormirán y comerán allí, pero la Diputación no tiene preparado ningún programa formativo o educativo. 

La Fiscalía de Menores está investigando lo ocurrido. Aprecia indicos de motín en este suceso, pero de momento, no ha detenido o llamado a ningún menor.

El incendio de la casa de Artzentales fue consecuencia de una discusión entre varios menores y los vigilantes. Según explican los trabajadores de la casa de acogida, los chavales prendieron fuego a los colchones de una habitación. El fuego destrozó por completo una sala y causó desperfectos en una contigua.

Precisamente, los educadores de la Diputación habían denunciado la pasada semana la precariedad que sufrían los internos del centro de Artzentales . Tal y como explican, allí vivían "hacinados" 22 menores sin ningún programa educativo ni actividades para ellos.