Dos jóvenes hacen ejercicio en la bicicleta de spinning de MoveWatts.
Dos jóvenes hacen ejercicio en la bicicleta de spinning de MoveWatts. JORGE PARÍS

Pasión por el deporte y por la salud, pero también por vivir en un mundo más sostenible y adaptado. Estas fueron algunas de las motivaciones que llevaron a José Ignacio  y a Mónica a apostarlo todo por innovar y abrir en Alcobendas (Madrid) el primer centro deportivo de España en el que tu movimiento se convierte en energía. Él es entrenador deportivo y fisioterapeuta; ella técnico deportivo, y ambos conforman la cuna donde se desarrolló Movewatts, un proyecto en el que, además, están involucradas otras 11 personas —"todos amigos y grandes profesionales"— relacionadas con del deporte.

Tres plantas, con ascensor y escaleras mecánicas para que cualquier usuario —tenga o no movilidad reducida— pueda desplazarse entre ellas, y todo rodeado de cristalera. Así es el edificio que engloba (además de los servicios que ofrece un gimnasio común) una ludoteca y salas destinadas a fisioterapia, nutrición, actividades colectivas infantiles (judo y zumba adaptados), psicomotrocidad y hasta un solarium. En él, además, hay contenedores destinados al reciclaje de pilas, CDs... u otros elementos para los que hay que buscar puntos limpios específicos. Un gimnasio que promueve el cuidado del medio ambiente.

Sus bases resultan, a priori, difíciles de entender. Aún más cuando relacionamos vatios y electricidad con el hecho de ponerse en forma. Pero en boca de Lucía, socia y fisio del centro, es más fácil: "Las máquinas de cardio (bicis de spinning, cintas de correr y elípticas) aprovechan tu energía y, a su vez, la generan para transformarla en vatios". Y, aunque esos vatios no llegan a ser tales como para abastecer al gimnasio, ayudan a que el volúmen de electricidad que se consuma sea menor y, por tanto, su contaminación se reduzca.

"Las empresas lo que no pueden tener son acumuladores de energía, es decir: si yo los pusiera estaría jugando con esa energía excedente y me estaría ahorrando, por así decirlo, de comprar energía de fuera; y eso podría ser sancionable. Nosotros lo que hacemos es revertir la energía que se genera en la propia instalación en los elementos que estén funcionando en ese momento: aire acondicionado, iluminación, agua caliente...", explica más detalladamente José Ignacio, al que sus compañeros y amigos conocen como Nacho. Esto es lo que se llama 'consumo inteligente'.

La idea empezó en EE UU

Pero, ¿cuál es el fin real de esto? Pues simplemente "concienciar de que hay que cuidar nuestro planeta" y "que la gente pueda contabilizar su esfuerzo (a través de una aplicación) y que ese mismo el esfuerzo se vea recompensado". ¿Cómo? Pues "esos vatios que generan los clientes se van acumulando y después, de forma individual, podrán tener descuentos en otros servicios o actividades del centro o en su cuota mensual", responde Nacho.

Y a través de la app los clientes también "pueden gestionar actividades de dentro del gimnasio como reservar máquinas, citas con sus entrenadores o el fisioterapeuta". "La mayoría de los gimnasios prohíben el teléfono móvil dentro de sus instalaciones, nosotros lo promovemos", añade. Y es que el smartphone se conecta con las máquinas de cardio, entre ellas las bicicletas, que además de ser llamativas, son únicas en España. De hecho, solo las vende una empresa que está ubicada en A Coruña, pero se fabrican en Indonesia por lo que "cuestan cuatro veces más que las normales".

Controla de rendimiento sobre la bicicleta de MoveWatts en una aplicación móvil.

Esta idea de gimnasio 'eco' nació en Estados Unidos. Allí, y en algunos países de Europa, ya existen este tipo de centros deportivos e incluso franquicias de ellos como Eco Gym. No obstante, "en España hay algún centro que tiene alguna bicicleta o cinta aislada en algún hotel o pequeño recinto o instalación, pero gimnasios al 100% somos los primeros", afirma el cerebro del proyecto.

Asocian una necesidad con ir al gimnasio

Además, como los 13 socios —de los que 7 son trabajadores y se encargarán de cada una de las áreas que ofrecen— están tan concienciados con fomentar un mundo más sostenible, el espacio tendrá un parking de entre 30 y 40 plazas, todas con carga para vehículos eléctricos y varias adaptadas para personas con movilidad reducida. "Es una idea que nos pareció muy interesante: asociar a una necesidad —porque si tienes movilidad eléctrica tienes que cargar tu vehículo en algún sitio— al mero hecho de practicar deporte. Que el tiempo que pasan en el gimnasio lo aprovechen también para cargar su coche", añade.

El objetivo además es que, en un futuro próximo, cada cliente pueda traducir los vatios que genere en las máquinas de cardio en carga para su coche. "Que si tú generas una energía o la tienes acumulada de días anteriores, la puedas revertir —tendremos que buscar la manera— en cargar tu coche". También, a través de la aplicación, los clientes van a poder gestionar actividades de dentro del gimnasio como reservar máquinas, citas con sus entrenadores o el fisioterapeuta.

Otro de los objetivos de Movewatts es llegar a los nucleos familiares y que los niños pequeños también puedan iniciarse en el deporte a la vez que sus padres se entrenan. Esta idea surgió también de una frase tan común como 'no puedo ir al gimnasio porque no tengo donde dejar a lo niños'. "Nos queremos convertir en un gimnasio de familia, adaptado para que incluso los más jovencitos de la casa puedan venir a acompañar a sus padres al gimnasio y tengan su lugar, tanto en la ludoteca como en las actividades infantiles". Es decir, un lugar en el que familia, sostenibilidad y salud estén al alcance de todos.