Ana Pastor, presidenta del Congreso
Ana Pastor, presidenta del Congreso. CONGRESO - Archivo

La negativa por parte del PP y Ciudadanos a que la reforma de la Ley del Poder Judicial incluya una enmienda en la que el Gobierno modifica la Ley de Estabilidad Presupuestaria para eliminar el veto del Senado a los Presupuestos devuelve al Ejecutivo a la casilla de salida en cuanto a la preparación de las Cuentas de 2019 y cubre de incertidumbre su aprobación.

En la situación actual, aunque el Gobierno encuentre una mayoría suficiente en el Congreso, se topará con la mayoría absoluta del PP en el Senado en contra de sus Presupuestos, algo que, tras la votación de este lunes en la Mesa del Congreso, Pedro Sánchez de momento no ha conseguido cambiar.

¿Cuál es el efecto más inmediato de la decisión que ha tomado este lunes la Mesa?
Que la enmienda que la semana pasada la mesa de la Comisión de Justicia admitió tramitar dentro de la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial queda anulada. Es decir, que el PP y Ciudadanos han cerrado esta vía al Gobierno para acabar rápidamente con el veto del Senado a los Presupuestos.

¿Qué pasa entonces con la comisión de Justicia, que la semana pasada admitió la enmienda?
Su presidenta y los portavoces se reúnen este martes, pero no podrán hacer nada con respecto a esta enmienda porque fuentes parlamentarias señalan que, al margen de las discrepancias, lo que dice la Mesa del Congreso es lo que vale.

¿Qué pasa si Unidos Podemos recurre la decisión ante el Tribunal Constitucional, tal y como están estudiando?
En la práctica, nada. Este tipo de recursos puede tardar en resolverse hasta dos años y mientras el procedimiento en el Congreso sigue su curso, por no contar con que mucho antes sabríamos si los Presupuestos de 2019 se aprueban o no, cuándo, mediante qué procedimiento y con qué mayorías.

El PSOE ha pedido a la Mesa que reconsidere su decisión.
Efectivamente. Cuando esto ocurre, la Junta de Portavoces, donde se reúnen los portavoces de todos los grupos, no sólo de los cuatro mayoritarios, puede dar una opinión al respecto, en este caso a favor o en contra del acuerdo para excluir la enmienda. Frente a lo que defiende el PSOE, fuentes parlamentarias apuntan a que la Mesa tiene que "oír" esta opinión de la Junta de Portavoces, pero no está obligada a obedecerla.

No sería la primera vez en este caso, ¿no?
No. Hace unas semanas, el PSOE ya pidió a la Mesa la reconsideración de su decisión de no permitir que la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria se hiciera por lectura única, lo que aceleraría los plazos para terminar con el veto en el Senado. Precisamente, esta petición será analizada mañana, martes, por los portavoces de los grupos políticos. Luego llegará a la Mesa, donde puede seguir el criterio de los grupos pero no está obligada a ello.

¿Es verosímil pensar que PP y Ciudadanos cambien su criterio y voten que sí en cualquiera de las dos reconsideraciones que les pide el PSOE?
No parece. Los dos grupos están en contra no sólo de que se tramite por urgencia la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, sino también de que se cambie la ley que contempla que en el caso de los Presupuestos, el Senado sí puede echar para atrás la decisión que venga del Congreso.
Esta es una disposición que introdujo el PP por mayoría absoluta en 2012, por lo que su oposición es entendible. Ciudadanos, que ha llegado a abogar por suprimir el Senado, defiende ahora que la Cámara Alta sea crucial para aprobar las Cuentas porque, según argumenta ahora, hacerlo de otro modo requeriría una proposición de ley del Gobierno, no le basta con una proposición de ley sustentada por una mayoría en el Congreso.

Esto es lo que ya ha ocurrido. Mientras, ¿qué pasa con la tramitación de la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria como proyecto de ley?
Sólo PP y Ciudadanos se opusieron la semana pasada a la toma en consideración que llevó el PSOE al Pleno del Congreso para reformarla por procedimiento ordinario. Después de esta decisión, tiene que ir a la comisión de Presupuestos, que creará una ponencia y que, llegado el momento, recibirá y votará las enmiendas de los grupos. Un procedimiento mucho más lento que las vías que el PP y Ciudadanos ya han cerrado al Gobierno en dos ocasiones.

En definitiva, ¿qué pasa con los Presupuestos de 2019?
La decisión de este lunes de anular esta vía vuelve a cubrir de incertidumbre el futuro de las cuentas, de si logrará evitar el presumible rechazo del PP en la Cámara Alta.
Tras presentarse la enmienda que buscaba eliminar el veto,  la semana pasada, el Ministerio de Hacienda esperaba que la comisión de Justicia la admitiera como parte de la reforma de la Ley del Poder Judicial "en cuestión de días", tal y como ocurrió. Después, el Consejo de Ministros aprobaría el segundo techo de gasto que, una vez eliminado el veto del Senado, esperaba que el Congreso sí diera ahora luz verde, no como en julio, cuando votó en contra. Entonces, se podría presentar un proyecto de ley de Presupuestos de 2019 a finales de noviembre, tal y como ha indicado el presidente, Pedro Sánchez.