El papa Francisco ha pedido que se eviten los juicios mediáticos y que se denuncie pronto ante cualquier prueba en los casos de abusos por parte de religiosos. Lo ha hecho durante la rueda de prensa de regreso de su viaje a Irlanda.

El pontífice viajó a Dublín para el Encuentro Mundial de las Familias, pero su visita ha estado marcada por la herida aún abierta tras los informes que revelaron que durante años miembros de la Iglesia abusaron de menores, robaron bebes y explotaron a cientos de niños en este país.

Por ello, en la tradicional rueda de prensa en el avión ante 71 periodistas, Francisco volvió a tocar sobre todo ese tema y las peticiones de un mayor empeño para acabar con estos crímenes y condenar a los culpables.

"Si hay sospechas o pruebas o medias pruebas" hay que abrir una investigación, aconsejó, pero defendió que siempre es necesario aplicar la "presunción de inocencia" y criticó cómo "algunos medios comienzan a crear un ambiente de culpabilidad".

Caso Romanones

El papa argentino citó "el caso de 7-8 curas que fueron acusados de abusos de menores y de hacer fiestas, orgías y estas cosas" en Granada. Se refería a la acusación por supuestos abusos sexuales contra el padre Román y otros sacerdotes, lo que originó el conocido como caso Romanones, y que acabó tras tres años con la absolución de todos los acusados.

"Estos hombres han sido condenados por los medios antes que por la justicia y por eso el trabajo del periodista es muy delicado. Tenéis que contar las cosas, pero siempre con la presunción de inocencia y no de culpabilidad", agregó.

También recomendó en estos casos que se denuncie "en seguida" porque "a veces son los mismos padres los que cubren el abuso porque creen que no es verdad". E instó a "hablar con las personas justas para poder iniciar una investigación, con un juez, con el obispo o con el párroco. Pero hablar".

"Juzguen ustedes por sí mismos"

A Francisco también se le preguntó por la carta publicada este domingo por el exnuncio en Estados Unidos, Carlo Maria Viganò, en la que aseguraba que el pontífice conocía desde 2013 las acusaciones de abusos sexuales contra el cardenal Theodore McCarrick.

El papa explicó que no iba a decir "una palabra sobre eso" y que "el comunicado habla por sí mismo". "Ustedes tienen las capacidades periodísticas suficientes para llegar a las conclusiones. Lean ustedes atentamente el comunicado, y juzguen ustedes por sí mismos".

"Es un acto de fe. Cuando haya pasado el tiempo, y ustedes tengan las conclusiones, quizá hable más. Quiero que su madurez profesional haga este trabajo, pero de verdad. Juzguen ustedes", zanjó.

El papa habló además del aborto y aseguró que "no es un problema religioso" sino que "es un problema humano, que debe ser estudiado desde la antropología".

Y sobre la homosexualidad, recomendó a los padres que tengan un hijo gay "que recen, que no condenen, que dialoguen, que entiendna, que hagan espacio al hijo y a la hija". "Yo nunca diría que el silencio es un remedio. Ignorar al hijo o la hija con esa tendencia homosexual es una falta de paternidad", aseveró.