Matteo Salvini
En la imagen, el ministro de Interior italiano Matteo Salvini. EP

La Fiscalía de la ciudad siciliana de Agrigento (sur) ha abierto una investigación contra el ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, por los delitos de secuestro, arresto ilegal y abuso de poder después de haber retenido durante cinco días a más de un centenar de inmigrantes en Catania.

El fiscal Luigi Patronaggio ha abierto esta investigación tras conversar este sábado en Roma con funcionarios del Ministerio del Interior y miembros de la Guardia Costera sobre estos eritreos a los que el líder de la ultraderechista Liga no ha permitido bajar desde que atracaron en Catania el 20 de agosto, informan los medios locales.

Tras la noticia, Salvini ha calificado de "vergonzoso" que se investigue "a un ministro que defiende las fronteras de un país" y ha considerado que es esencial impulsar "una reforma de la Justicia", durante un acto en Pinzolo (norte).

Salvini volvió a utilizar un discurso duro contra la inmigración para afirmar que "los traficantes de personas favorecen la inmigración clandestina" y compran "armas y droga".

"No nos rendimos, yo no busco venganza sino justicia (...) Ha habido quien ha querido investigarme por tortura, la gran parte de los inmigrantes que han llegado no escapaba de la guerra", apuntó, al tiempo que recordó una vez más que Italia ha acogido a 700.000 inmigrantes en los últimos años.

El líder de la Liga informó de que los 138 inmigrantes que siguen a bordo del barco 'Diciotti' desembarcarán en las próximas horas y serán acogidos por países como Albania, Irlanda y también por los obispos de la Iglesia católica italiana.

Se pondrá fin así a diez días en este barco. Una vez en tierra, los inmigrantes "serán llevados a un centro de Mesina", en la isla de Sicilia, antes de que empiece su distribución, según fuentes del Ministerio del Interior.

El barco 'Diciotti' se hizo cargo el 16 de agosto de 177 inmigrantes en el Mediterráneo y permaneció cinco días en el mar, hasta que el 20 de agosto por la noche atracó en el puerto de Catania, pero Salvini no les permitió descender.

El 22 de agosto pudieron bajar 27 menores, de edades entre los 14 y los 17 años, y este sábado lo hicieron otros 12.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, celebró que se haya llegado a una solución para estas personas y aseveró que el Gobierno italiano está determinado a evitar que "las costas italianas sean un espacio para el desembarco indiscriminado de inmigrantes y por tanto un factor de estímulo para los traficantes" de personas.