Santamaría tira de experiencia y Casado, de ideología para ganar el voto final de los compromisarios

  • "Pido el voto para que este partido pueda hacer lo mejor que sabe, gobenar", dice la exvicepresidenta.
  • Casado promete "recuperar la ilusión" y el "orgullo" de ser del PP.
Sáenz de Santamaría y Casado en el XIX Congreso del PP.
Sáenz de Santamaría y Casado en el XIX Congreso del PP.
Juan Carlos Hidalgo / EFE

La hora de la verdad ha llegado y los 3.082 compromisarios del PP han empezado a votar quién será el próximo presidente o presidenta del partido, después de escuchar los últimos discursos de los candidatos, con muchas alusiones a la importancia del partido y sus militancia y en el que Soraya Sáenz de Santamaría ha subrayado su experiencia de Gobierno, mientras que Pablo Casado ha recurrido a la ideología.

La exvicepresidenta del Gobierno ha pedido el voto a los compromisarios "para que este partido pueda hacer lo que mejor sabe, gobernar" y ha confesado ser "una privilegiada" por haber trabajado junto a Mariano Rajoy, al que ha dicho, "aprender de tu ejemplo diario de amor a España y generosidad en la entrega a tus compañeros".

El vicesecretario de Comunicación, por su parte, ha prometido a delegados un proyecto "para recuperar la ilusión" y el "orgullo de ser miembros del mejor partido de España", así como una "renovación tranquila" y "abrir puertas y ventanas" .

En el fondo, de lo que se trataba era de terminar de convencer a los 3.082 compromisarios en la incierta votación de este sábado, para lo que los dos candidatos han empleado lógicas totalmente distintas. Sáenz de Santamaría se ha presentado como la ganadora de la votación de los afiliados del pasado 5 de julio y ha pedido a los compromisarios que, como sus "representantes" en el congreso, ratifiquen su decisión.

Por el contrario, Casado, que entonces quedó en segunda posición, ha insistido en el "mandato" propio que tienen los delegados en un sistema de doble vuelta porque, ha dicho, si los afiliados hubieran sabido que no habría segunda votación, quizá habrían votado "diferente".

"Os pido que votéis con corazón, con cabeza, sin etiquetas, con fuerza", ha pedido Casado a los compromisarios en un discurso que prácticamente ha pronunciado de memoria y que ha hecho levantars al auditorio en numerosas ocasiones.

Sí ha leído más el suyo Santamaría a la que, aunque menos, la audiencia también han aplaudido en pie varias veces. "En vuestras manos está vuestro futuro, que es el futuro de España. Salgamos unidos, fuertes y ganadores", ha dicho a los delegados.

Soraya, la del PP

Además de pedir a los compromisarios que confirmen la victoria que ya le dieron los militantes, Santamaría se ha sacudido el sambenito de que no es una mujer de partido. "Soy Soraya la del PP, mi partido es éste", ha dicho, antes de asegurar que "nunca en mi vida militaré en otro partido, yo moriré siendo del PP".

La exvicepresidenta ha defendido que "todo el espacio político" del PP, "de moderación que va desde la derecha hasta el centro político", que incluya el humanismo cristiano y el liberalismo que pone "a la persona en el centro de la acción política", defiende la "libertad, la igualdad y los derechos y libertades de una sociedad abierta". Asimismo, ha asegurado que "somos el partido que defiende la vida, la familia y el protagonismo de la sociedad y la libre iniciativa".

Ni dogmático ni de derechas

Por su parte, Casado ha tratado de zafarse de la imagen del candidato de la derecha del PP defendiendo los valores "de siempre", pero preguntándose si es "dogmático", "de derechas" o si no es "progresista" defender la familia, que los padres elijan la educación de sus hijos (el eufemismo para apostar por la educación concertada y privada), una "sanidad pública gratuita y de máxima calidad" o las políticas de dependencia.

"Somos el partido de la libertad", ha afirmado Casado, a favor de bajar los impuestos y fomentar la innovación", de una "sociedad no subsidiada" y de defenderla libertad también "con nuestros hermano de Venezuela, Nicaragua y Cuba".

Su PP también es "el partido de la vida, de la familia, sin complejos, con todas las letras" y se ha opuesto a la ley de eutanasia que prepara el Gobierno "por innecesaria e injusta".

Fraga, Aznar, Rajoy y corrupción

Los dos candidatos han coincidido en proclamar el PP como el partido de las clases medias, aludir a los dirigentes históricos, desde Fraga hasta Rajoy, pasando por Aznar, a quien han reconocido ambos.

También, en la intolerancia que han prometido contra la corrupción, así como en la defensa que han hecho de la "honestidad" del PP y su intención de no permitir que nadie les dé lecciones.

Asimismo, ambos se han dirigido especialmente a Nuevas Generaciones y a los 101 compromisarios que aportan ante una votación que se supone ajustada. "No hay otro partido igual ni otras Nuevas Generaciones iguales, no lo hay", ha proclamado Santamaría. Casado, que en principio cuenta con un mayor respaldo de la rama juvenil del PP, ha asegurado que en el PP "todos sois imprescindibles, aquí cabe todo el mundo, pero tenemos que abrir más espacio y más oportunidades para Nuevas Generaciones".

Unidad del PP

Por otra parte, el asunto que más y más prolongados aplausos ha sido el de la unidad del PP, que en varios momentos los compromisarios han coreado. Los dos se han comprometido a trabajar por ella, pero lo harán de distinta manera. Santamaría ha nombrado al que será su equipo más próximo y ha prometido integrar a los de Casado en otros lugares, mientras que éste no ha desvelado su organigrama para el mismo fin.

La suerte está echada. Saénz de Santamaría y Casado esperan ahora a que, en un par de horas se conozca el nombre de quién de ellos dos presidirá el PP.

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