May y Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump, y la primera ministra británica, Theresa May, tras mantener una reunión en Chequers, Aylesbury (Reino Unido). EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aconsejó a la primera ministra británica, Theresa May, que demandara a la Unión Europea (UE) en lugar de negociar los términos del brexit, según ha confesado este domingo May en una entrevista en la cadena pública BBC.

El jefe de la Casa Blanca contó al término de su reunión con la premier el pasado viernes en Chequers (sureste inglés) que le había dado un "consejo" de cara a la salida del Reino Unido de la Unión Europea que May había encontrado demasiado "brutal".

Interrogada este domingo por el periodista Andrew Marr sobre qué fue lo que le dijo Trump, la inquilina de Downing Street reveló que le dijo que demandara a la Unión Europea.

Sin embargo, la política ha manifestado este domingo que, en la reunión, Trump cambió de parecer y le dijo que no abandonara las negociaciones, que si lo hacía estaría "atascada".

May ha reiterado la "especial relación" que une al Reino Unido y a Estados Unidos tras la visita del mandatario estadounidense, pese al rechazo que su presencia ha causado en el país, con multitudinarias manifestaciones de protesta en diversas ciudades.

Nueva propuesta a Bruselas

Asimismo, ha defendido de nuevo su propuesta sobre el brexit, que precipitó la semana pasada la dimisión de dos de sus principales ministros, y evitó pronunciarse sobre qué ocurrirá si Bruselas rechaza el acuerdo. "De momento no han dicho que no", indicó y aseguró que los Veintisiete quieren estudiar su propuesta, que "beneficia el interés nacional".

A su juicio, su Libro Blanco del brexit protege el empleo y asegura que no habrá necesidad de una frontera "dura" en Irlanda del Norte.

Con todo, reconoció que se había visto obligada por Bruselas a introducir cambios en sus planes originales sobre el brexit, pero, aún así, estos representan un "buen acuerdo para el Reino Unido".

La jefa del Gobierno británico insistió en sus 'líneas rojas' y recordó que no es negociable la salida de la unión aduanera, ni el fin del libre movimiento de personas, ni tampoco el fin de la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo.

Además, sentenció que, en su opinión, "que no haya acuerdo es mejor que un mal acuerdo" aunque, matizó que sigue pensando que lo mejor es "un trato que establezca una buena relación" con el bloque comunitario.

La primera ministra hizo estas declaraciones el mismo día que el diario Mail on Sunday ha publicado un artículo en el que advirtió en la necesidad de respaldar su plan de salida de la Unión Europea, a riesgo de "terminar sin brexit en absoluto".

"Este es un momento para ser práctico y pragmático, respaldando nuestro plan para sacar a Gran Bretaña de la Unión Europea el 29 de marzo del próximo año", afirmó.