Topless
Topless en una piscina. adamkontor / PIXABAY

La plataforma Mugrons Lliures, surgida en l'Ametlla del Vallès (Barcelona), defiende que las mujeres puedan hacer topless en las piscinas públicas. Su iniciativa consiguió que el municipio barcelonés fuera el primero en eliminar la prohibición del topless en las piscinas municipales.

Tras la denuncia de esta plataforma, el Síndic de Greuges amplió la investigación al resto de municipios. La resolución es crítica con la falta de perspectivas de género de las normativas que regulan el funcionmiento y acceso a las pisicinas municipales. El Sìndic concluye que la prohibición de hacer topless discrimina a las mujeres.

La investigación ha detectado municipios que prohíben el topless, otros que obligan a utilizar el bañador, prohibiendo cualquier otra vestimenta que no esté reglamentariamente establecida (topless, biquini...) y otros que prohíben el exceso de ropa, no permiten el burkini.

Normativa restrictiva con la mujer

A pesar de que la normativa permite que cada municipio regule de manera independiente, para el Sìndic la normativa se centra demasiado en la indumentaria de la mujer, siendo excesivamente restrictiva y limitando su libertad de expresión.

Las reglas que tienen que asumir las mujeres para acceder a las piscinas pública van desde la prohibición de hacer topless a la prohibición de llevar burkini.  Sin embargo, el Sìndic no ha encontrado ningún municipio que limite la vestimenta masculina, por ejemplo prohibiendo el uso del bañador tipo slip o tanga.

El Síndic concluye que "imponer unas normas de vestimenta específica para las mujeres que supongan una restricción de su libertad es un elemento claramente discriminatorio por motivos de género".

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