El Sorbe en su curso alto
El Sorbe, en su curso alto, cerca del pueblo de Umbralejo. INDALECIO GARCÍA

La imparable expansión urbanística de Madrid hacia otras provincias amenaza a uno de los ecosistemas mejor conservados del interior de la Península, el entorno de los ríos Sorbe y Bornoba, en el noroeste de Guadalajara.

Con la excusa de abastecer a las poblaciones del Corredor del Henares (Guadalajara-Madrid), el Ministerio de Medio Ambiente estudia un proyecto de la empresa pública Aguas de la Cuenca del Tajo para realizar unas obras de interconexión del Sorbe al embalse de Alcorlo (río Bornoba) que afectarían a una zona de especial protección medioambiental.

El proyecto asegura que beneficiará a los ayuntamientos de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (Guadalajara, Azuqueca de Henares, Humanes...), aunque también a otros no mancomunados, como Alcalá de Henares (Madrid).

Expansión urbana

Todos ellos forman parte de una de las zonas de expansión urbana de Madrid, cuyo aumento de población se traduce en unas necesidades de abastecimiento de agua para 540.000 habitantes en 2015, según esta mancomunidad.

Una plataforma integrada por organizaciones como Greenpeace, Ecologistas en Acción, WWF/Adena o la Sociedad Española de Ornitología ha presentado alegaciones al proyecto ante el Ministerio de Medio Ambiente.

La iniciativa, que califican de trasvase, afectaría a áreas declaradas por la UE como Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), en la Sierra de Ayllón.

Declaración de impacto

El proyecto, que prevé la construcción de una presa y un túnel de diez kilómetros, afectaría a un espacio incluido en la Red Natura 2000, algo que prohíbe la Directiva Europea de Hábitats.

Alberto Mayor, de Ecologistas en Acción, recuerda además que «Aguas del Tajo no ha presentado un proyecto alternativo, algo obligatorio cuando un plan afecta a una zona de la Red Natura. Estamos pendientes de que el Ministerio emita su declaración de impacto ambiental y les obligue a presentar otro».

Por su parte, fuentes de la Confederación Hidrográfica del Tajo, en la que se incluyen los ríos afectados, recordaban a 20 minutos que el proyecto no ‘robará' agua a nadie porque «conecta dos redes de la misma provincia».

Alisos, fresnos, nutrias y truchas

La zona afectada por las obras, la cabecera del río Sorbe, se encuentra dentro del hábitat prioritario "Bosques aluviales de Alisos y Fresnos", según el Inventario Nacional de Hábitats, una zona semivirgen de la provincia de Guadalajara.

Aparte de estos bosques de ribera, los ecologistas recuerdan que se verían especialmente afectadas por el proyecto las poblaciones locales de nutrias y truchas que habitan en uno de los ríos de montaña mejor conservados de todo el país.