Iñaki Urdangarin  ya ha entrado en prisión. Condenado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses de cárcel por el caso Noós, ha ingresado en la mañana de este lunes en la cárcel abulense de mujeres de Brieva, han informado a Efe fuentes penitenciarias.

Había llegado horas antes a España procedente de Suiza con la incógnita de qué centro penitenciario iba a elegir. La cárcel de Brieva se encuentra a diez kilómetros de Ávila y cuenta con 162 celdas. Urdangarin podrá pasar hasta cinco días en el módulo de ingresos pero será la propia prisión la que decida si las instalaciones son adecuadas para su perfil, tal como confirman Insitituciones Penitenciarias a 20minutos. En caso de permanecer, iría a un módulo en el que no tendría contacto con reclusas y estaría solo. Fue el mismo en el que cumplió condena el exdirector de la Guardia Civil Luis Roldán.

El marido de la infanta Cristina tenía cinco días para decidir en qué prisión presentarse después de recoger el pasado miércoles la orden de entrada en la cárcel.

El Tribunal Supremo condenó al exduque de Palma por los delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias.

El tribunal también rebajó la condena de su exsocio Diego Torres hasta los cinco años y ocho meses. El exministro del PP y expresidente del Gobierno balear Jaume Matas, que fue condenado a tres años y ocho meses de cárcel, se personó en la prisión de Aranjuez (Madrid) el mismo miércoles que la Audiencia Provincial de Palma citó a los procesados para que recogieran el mandamiento de ingreso en prisión.

A todos les dio cinco días para que ingresaran en prisión. El entorno de Diego Torres comunicó el jueves que ingresaría en la prisión de Can Brians 2 de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Los penados pueden, en paralelo a su ingreso en prisión, recurrir en amparo al Tribunal Constitucional o solicitar un indulto.

El Reglamento Penitenciario establece en su artículo 15 la posibilidad de que una persona se presente voluntariamente en un centro penitenciario. La ley otorga a Instituciones Penitenciarias la capacidad de decidir sobre el traslado de presos y también sobre la clasificación penitenciaria, por lo que el departamento liderado por Fernando Grande-Marlaska puede decidir sobre la vida en prisión de Urdangarin o la aplicación de un tercer grado en el momento que corresponda.