Radiador. Calefacción
Radiador. Calefacción PIXABAY

El calentamiento global puede limitarse a 1,5 grados centígrados modificando hábitos diarios, como la calefacción de los hogares o la forma en que se viaja, según revela un estudio publicado este lunes en la revista científica Nature Energy.

El análisis, realizado por el International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA, en inglés), destaca que una transformación en la forma en que la gente se mueve, compra y utiliza electrodomésticos puede mejorar el nivel de vida de la población del Sur. Además, estos cambios pueden ayudar a mantener el objetivo del 1,5 grados de calentamiento fijado por el Acuerdo de París de 2015.

Según sostienen los investigadores en el estudio, la mejora del nivel de vida no tiene que estar acompañada por un fuerte incremento en la demanda de energía. "Nuestro análisis muestra cómo una gama de nuevas innovaciones tecnológicas, sociales y de comportamiento, combinadas con un fuerte apoyo por una eficiencia energética y un desarrollo de bajo carbono pueden ayudar a revertir la trayectoria histórica del aumento de la demanda de energía", ha señalado el autor líder del estudio, Arnulf Grubler.

De los coches a la alimentación

El equipo de expertos ha evaluado una variedad de innovaciones que pueden contribuir a reducir el consumo de energía al tiempo que se atienden las necesidades de la población. Así, entre los ejemplos que mencionan en el análisis, se encuentra la necesidad del uso de vehículos eléctricos que transporten más personas. Eso ayudará a disminuir el número de automóviles en las carreteras.

Entre otras cosas, los científicos recomiendan un cambio en la alimentación de la población basado en un menor consumo de carne roja para reducir las emisiones contaminantes de la agroganadería.

"Los cambios en la forma en que nosotros como usuarios finales de energía vivimos, tienen un efecto en la forma en que los productos son fabricados y transportados, y en cómo son construidas las oficinas y centros comerciales", ha señalado Grubler.  Con ello, ha agregado que "somos nosotros, como usuarios de energía, los que al final definimos la posibilidad de transformar nuestro sistema energético para cumplir con los objetivos climáticos".