Un momento inicial durante la boda real entre el príncipe Harry y la actriz Meghan Markle ha provocado las risas de los novios y los asistentes a la ceremonia, que ha tenido lugar en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor.

Ha sido cuando los novios se han dado el "sí, quiero" (traducido literalmente como "lo haré", "I will") a la pregunta lanzada por el arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia de Inglaterra, Justin Welby, encargado de casarlos, y que se refirió a ellos en todo momento como Harry y Meghan en lugar de sus nombres reales de nacimiento, Henry y Rachel.

"¿Meghan, tomas a Harry como esposo para amarlo, apoyarlo, honrarle y protegerle, así como serle siempre fiel?", ha sido la pregunta del arzobispo a la novia, una cuestión que también realizó al novio. La respuesta de Harry ha sido seguida por un silencio, roto por las risas de los asistentes, que se vieron contagiados por la euforia que provenía del exterior de la capilla.

Asimismo, el arzobispo también les ha preguntado a los invitados allí congregados si apoyarán a la pareja en su matrimonio, a lo que estos respondieron "lo haremos" ("we will").