Manifestación en Melbourne
El movimiento feminista Sister, from Austrlia, we believe you, se manifiestó el 6 de mayo en varias ciudades de Australia. CRISTINA GARCÍA

Frustración, miedo, impotencia, pero principalmente, el deseo de un cambio. Seis españolas, ciudadanas de a pie y residentes en Australia, pero que no se conocían de nada decidieron crear un grupo de Facebook a favor de la igualdad de género tras la polémica sentencia de La Manada. "Ha sido la gota que ha colmado el vaso y estamos hartas de esta desigualdad constante que ya chirría", dice Liz Alonso, una de las precursoras de Sister, from Australia we believe you.

Brisbane ✊

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Al caso de La Manada se suma el de una joven, de 16 años, que fue penetrada por su tío. La Audiencia de Barcelona dictó sentencia hace días y rebajó la condena a abuso sexual, en lugar de agresión ya que el acusado no hizo uso de la fuerza física porque la menor no opuso resistencia. Desde Sister, from Australia we believe you se cuestionan qué mensaje da la justicia con estas resoluciones: "¿Hay que luchar hasta la muerte? ¿Que nos callemos por miedo?" Consideran que el silencio "es muy tóxico y es lo que impide moverse hacia delante".

Al principio en el grupo de Facebook solo había españoles, pero se fueron sumando de manera espontánea sudamericanos, franceses y, poco a poco, gente local. "Hombres y mujeres que se han volcado en la posibilidad de que esto cambie", cuenta Pilar Martín, ceutí que lleva trabajando dos años y medio en el continente. "Estamos lejos, pero eso no quiere decir que nuestro país no nos importe", añade Martín.

Sister, from Australia we believe you dio otro pasito más y el pasado 6 de mayo convocó concentraciones simultaneas en distintas localizaciones de Australia, entre ellas, Sidney, Melbourne, Perth, Brisbane y Byron Bay para mostrar su apoyo a las víctimas y exigir una reforma en el sistema judicial. "Ellos estarán cansados de escuchar a las que pedimos la igualdad, pero más cansadas estamos nosotras", explica tajante Liz Alonso.

Melbourne 👏👏👏

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Para Alonso, quien lleva más de cuatro años viviendo en Australia, las mujeres ya no tienen nada más que perder. "Ellas, la víctima de La Manada o la chica de Barcelona, somos todas. Quedarse en silencio ante tal ultraje hacia las mujeres es tomar bando", opina. La joven estudió Económicas en Pamplona (Navarra) y el caso de la La Manada le toca de cerca. "Hay que apoyarla como podamos, aunque sea desde Australia, para que sepa que no está sola".

Más allá de las protestas de este domingo, quieren iniciar un movimiento "que no cese y que genere cambios en un sistema patriarcal y machista", añaden. Lo hacen desde las antípodas y desean que otros se adhieran. "Si empezamos nosotros que somos los que más alejados estamos de España, ojalá más países se sumen", espera Alonso, de 34 años.

"De este infierno podrido ha salido algo bonito y me quedo con los mensajes de ánimo. Y si con las manifestaciones que hemos hecho en Australia alguna persona en España se para a pensar habrá merecido la pena", reflexiona Alonso quien considera que las redes sociales están dando a las mujeres "la voz que no hemos tenido en la vida".

Más mujeres juristas

Los organizadores de este movimiento feminista en Australia, que hacen hincapié en que las mujeres son la mitad de la población a nivel mundial, no creen que el conflicto pase por una sentencia, un juez o un Guardia Civil. Se trata de algo que va "mucho más allá" y que pasa en todos los países.

Hablan de un problema "endémico y estructural", de un sistema "creado por ellos, a su medida y a muchos niveles". Una situación de la que "todos somos responsables" y en la que "debemos tener la voluntad de mirarnos en el espejo" para ver "cómo podemos cambiar". Porque, en palabra de Liz Alonso, "a las mujeres nos ven como ciudadanas de segunda" y "nos hemos conformado con las migajas porque duele mucho verlo". De hecho, señala cómo crecemos sin referentes femeninos en la historia, "nos borran", dice. "Puedo distinguir una obra de Velázquez, pero no se habla de Clara Campoamor".

En España, bajo su punto de vista, estamos en un "momento de inflexión histórico". Las manifestaciones masivas por el 8-M desbordaron todas las previsiones con las mujeres, tomando las calles en una marea púrpura. "Esto no es un capricho de cuatro locas. Queremos un cambio hoy y si no lo quieren ver, que no se preocupen. Tomará el relevo la siguiente generación", insiste Alonso.

Sobre el Estatuto Judicial que impera en nuestro país es de 1995, Pilar Martín señala que lo redactaron "hombres en una época social patriarcal". Han pasado 20 años y  "el rol de la mujer ha cambiado mucho desde entonces" por lo que se necesitan "entes públicos femeninos para ayudar a redactar otro estatuto". Alonso alude al hecho de que las mujeres también "pagan impuestos y tienen derecho a estar representadas".