Un grupo de hombres protesta en las calles de Pakistán.
Un grupo de hombres protesta en las calles de Pakistán. ARSHAD ARBAB / EFE

Cientos de personas protestaron este martes por segundo día consecutivo por la muerte y mutilación de una niña de siete años en la ciudad de Jaranwala, en el este de Pakistán, país que hace tres meses quedó conmocionado por el fallecimiento y violación de otra menor de edad similar.

El jefe de la comisaria de Jaranwala, Mohamed Abid, durante parte del día la localidad ha estado paralizada en protesta por la supuesta inacción de las fuerzas policiales tras la aparición el domingo del cadáver de una niña mutilada. "Ahora la situación es normal", afirmó Abid, quien afirmó que no se han producido actos de vandalismo graves en la segunda jornada de protestas, donde se quemaron neumáticos de coche.

La niña, llamada Mubashra Afzal, apareció en la tarde del domingo en un campo de trigo cercano a su casa con graves heridas y mutilada seis horas después de desaparecer. Le faltaba una pierna y tenía múltiples heridas en el cuerpo que podrían haber sido provocadas por un animal.

A la espera del examen forense defintivo, conviene recordar que el análisis que se realizó este lunes al cuerpo de la pequeña no pudo corroborar que la niña hubiera sufrido abusos sexuales, una opción que no se descarta si se tienen en cuenta otros casos similares como el de otra niña de edad similar que fue violada y asesinada en la ciudad de Kasur el pasado mes de enero.

KASUR, CIUDAD MARCADA

Tras una ola de protestas y manifestaciones en las que murieron dos personas, el 23 del mismo mes se anunció la detención del asesino, quien confesó la violación de otras ocho niñas y el asesinato de siete y fue condenado por ello a cuatro penas de muerte y una cadena perpetua.

No obstante, Kasur ya había sido el centro de un escándalo de pederastia en 2015, cuando se descubrió que al menos 19 niños fueron grabados en vídeo y fotografiados por una red formada por 17 personas, dos de ellas condenadas a cadena perpetua en 2016 y otra a la misma pena este mes de marzo.

Pakistán registró al menos 17.862 casos de abuso sexual a menores entre 2013 y 2017, según un informe del Ministerio de Derechos Humanos elaborado junto a la ONG Sahil.