Gucci demostró este miércoles en la apertura de la Semana de la Moda de Milán que un desfile puede generar pesadillas.  La Semana de la Moda de Nueva York y la de Londres tampoco se han quedado atrás en lo que a surrealismo se refiere. 

La colección de otoño-invierno 2018, diseñada por Alessandro Michele, sorprendió a los asistentes con un extraño espectáculo en el que los modelos portaban una réplica de sus propias cabezas a modo de bolsitos.

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Algunos, maniquíes tenían un tercer ojo en su frente y en las manos que se les realizó gracias a unas prótesis muy lograda que tenía hasta pestañas.

Pero Gucci no se detuvo ahí ya que también subieron a la pasarela serpientes, camaleones e incluso un dragón muy del estilo Juego de Tronos. ¿Cuál es la explicación de este esperpento? "Una metáfora de la propia evolución y la autoconciencia", explicaron desde la firma.

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La pasarela tampoco era la usual: se trataba de un misterioso quirófano verde. Para poder montar este espectáculo, Gucci ha tardado seis meses en colaboración con la empresa de efectos especiales Makinarium que usó impresoras en 3D para rematar el diseño de las cabezas falsas.

Evidentemente, el desfile de Gucci no ha pasado desapercibido y hay quien lo tacha de ridículo, mientras otros lo consideran un alarde de creatividad.