La exdiputada de la CUP Anna Gabriel no acudirá a declarar este miércoles al Tribunal Supremo, como investigada por rebelión por el 'procés', al entender que en la causa abierta "no existe derecho a un juicio justo", y tratará de instalarse en Ginebra, en donde quiere retomar su carrera académica.

Así lo ha hecho saber en un escrito remitido al Tribunal Supremo en el que el abogado de Gabriel y también exdiputado de la CUP Benet Salellas se remite a la entrevista publicada por el periódico suizo "Le Temps", en que la investigada anunciaba su intención de permanecer en Ginebra y no acudir a su citación ante el juez Llarena.

En un texto de apenas dos párrafos, Salellas recuerda al Supremo que en la "extensa entrevista" que Gabriel ha concedido al periódico suizo ya anuncia su intención de no acudir a su declaración, inicialmente fijada para el pasado 14 de febrero pero que se aplazó a petición de su propia defensa.

"Por cuestiones de lealtad procesal esta parte pone en conocimiento del Tribunal dicho extremo y, en consecuencia y dado que la diligencia de declaración de investigada no va a producirse, anunciamos con el presente escrito que el letrado que suscribe tampoco comparecerá mañana", reza el texto que Salellas ha presentado hoy al Supremo.

En sus primeras declaraciones tras hacerse oficial su decisión, Anna Gabriel ha asegurado que está dispuesta a pedir asilo político en Suiza si España solicita su extradición, y que su intención es instalarse en el país helvético para reanudar su carrera académica. "Si me quedo aquí intentaré reanudar la vía académica. Yo era profesora de Derecho en la Universidad de Barcelona. Intentaré trabajar, intentaré instalarme aquí", señala en una entrevista a la radiotelevisión pública francófona RTS.

"La prensa gubernamental me ha declarado ya culpable"

El diario helvético publicaba este martes unas declaraciones realizadas por Gabriel en las que aseguraba que no iría a declarar: "no iré a Madrid". "Estoy siendo perseguida por mi actividad política y la prensa gubernamental me ha declarado ya culpable", señalaba la exdiputada de la CUP en la entrevista. "Como no tendré un proceso justo en mi país, busco un país que puede proteger mis derechos".

Gabriel opinaba que será "más útil a mi movimiento en libertad que detrás de las rejas", ya que ve el destino de algunos de sus compañeros que aún están en prisión desde diciembre pasado, dice.  "Comprendí que tenía que irme. No soy la única a la que espera la prisión; todo el gobierno (catalán) está amenazado", indica.

El Gobierno ha respondido a la decisión de Gabriel por medio del ministro de Justicia, Rafael Catalá, que ha considerado que quedarse en Suiza y no comparecer es una "gravísima irresponsabilidad".

Catalá ha subrayado que con este comportamiento el ejemplo que Gabriel está dando al conjunto de los ciudadanos es "profundamente antidemocrático". Bajo la opinión del ministro, no cumplir las responsabilidades ante la justicia supone "una falta de ética y cívica, más aún cuando se trata de un responsable público que debe tener una ejemplaridad adicional".

Apoyo de la CUP

Sí ha recibido el apoyo por parte de su partido, la CUP, que ha emitido un comunicado para dar "pleno apoyo" a Gabriel en su decisión de quedarse en Suiza y no ir a declarar, asegurando que se da "carácter político" al juicio y porque ya "se ha decidido su culpabilidad".

Por su parte, el portavoz de Junts per Catalunya (JxCat), Eduard Pujol, ha destacado que la decisión de la dirigente de la CUP supone "una mayor internacionalización" del "conflicto catalán".