Marta Sánchez
La cantante Marta Sánchez, durante la presentación del concierto programado dentro de la temporada del Teatro de la Zarzuela LUCA PIERGOVANNI / EFE

Marta Sánchez ha reconocido este lunes a Efe estar aún "flipando" tras la locura que su versión del himno español en formato balada y con letra ha generado en medios y redes sociales, con numerosos apoyos, incluido el del presidente del Gobierno, y también muchos detractores.

"La gente que no me apruebe con esta acción me da pena, porque no sentirse orgulloso de ser español... Pues vete a otro lado", ha respondido ante la pregunta de si no temía que esta iniciativa le generase animadversiones de una parte de la sociedad que ve en este un tema sensible.

Fue el pasado sábado cuando la autora y cantante madrileña debutó en el Teatro de la Zarzuela para conmemorar 30 años de andadura y donde decidió presentar esta alternativa al himno oficial en el que canta: "Vuelvo a casa, a mi amada tierra, la que vio nacer mi corazón aquí. Hoy te canto para decirte cuánto orgullo hay en mí, por eso resistí".

"Creo que sí he sido valiente"

"Aquí ha habido cero estrategia. La idea (del tema) surgió hace poco más de un año en mi jardín en Miami y la dejé aparcada durante un tiempo por si era un atrevimiento, escribiendo solo algunos borradores; de vuelta a España, cuando apareció el concierto de La Zarzuela, necesitaba algo para cerrar el repertorio y entonces volví a valorar el terminarla", ha relatado.

Sánchez ha afirmado que venció sus resquemores a aportar su propia versión de una melodía que ha permanecido desde el siglo XIX sin letra porque no la escribió "con la intención y aspiración de que quedase como la oficial, sino como un guiño de cariño" a su país, hecho "desde el cariño y la nostalgia".

Nunca pensó que excedería los márgenes del concierto, ha asegurado, algo que sucedió sobre todo cuando generó comentarios laudatorios en Twitter por parte de Mariano Rajoy y del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, quien la calificó como "valiente".

"Creo que sí he sido valiente", ha reconocido la cantante, quien dice haber "alucinado" no solo por estos comentarios, sino por todos los apoyos recibidos a una letra que en un momento dado proclama: "Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón".

Permiso a Patrimonio Nacional para incluirlo en su disco

A este respecto, ha declarado que "desde adolescente" tiene el recuerdo de que "la bandera se esconde en este país como símbolo de 'fachismo" y ha lamentado que por esa causa haya muchos españoles que no se atrevan a mostrarla.

Ha negado, no obstante, que la crisis catalana rondara por su cabeza cuando terminó la canción. "Me gustaría que mi iniciativa uniese, que es para lo que es la música, que a la gente le guste cantarla y que se sientan orgullosos del himno y de ser españoles", ha subrayado.

Sánchez ha asegurado que la jornada ha sido tan maratoniana que aún no ha tenido tiempo ni para comprobar si la había llamado el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, quien aparentemente habría pedido su número para felicitarla.

Sobre si incorporará la pieza en sus próximos conciertos, la artista lo tiene claro: "En los de pop no la veo, pero en los shows a piano y voz como el de La Zarzuela, si me la piden, la canto, y donde incomode, pues no la canto", ha afirmado. Por otro lado, no descarta pedir permiso a Patrimonio Nacional para incluir su versión en un disco, según ha señalado a Europa Press.