Scott Kelly, tras regresar del espacio, donde ha pasado un año
Scott Kelly, tras regresar del espacio, donde ha pasado un año EFE

"Nunca fui un buen estudiante hasta la Universidad, era incapaz de prestar atención o hacer los deberes", relata Scott Kelly, el norteamericano que más tiempo ha pasado en el espacio y que acaba de publicar su libro sobre la experiencia, Resistencia. Un año en el espacio (Debate, 2018).

Fue un libro el que cambió la vida de Kelly, Lo que hay que tener: Elegidos para la gloria de Tom Wolfe: "Un día caminando por el campus entré a una librería a comprar algo y vi aquel libro y lo compré. Volví a mi dormitorio y lo leí de principio a fin", relata. Cómo describe Wolfe a los pilotos en el libro cambió por completo la vida de Scott y le hizo tomar la decisión de que "haría todo lo posible" para ser como esos hombres. Y lo consiguió, cuatro misiones espaciales avalan que su sueño se ha cumplido.

Marte, ¿más cerca?

Pasar 340 días en la Estación Espacia Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) ha sido la última, en 2015, pero el libro es más bien una autobiografía, en el que cuenta cómo llegó hasta allí y cómo lo vivió. Aunque en un principio no quiso participar: "Acababa de volver de pasar 159 días en el espacio y dije que no", cuenta. Sin embargo, lo pensó mejor. "Quería más experiencias y más retos", explica. Sin embargo, no las tenía todas consigo puesto que acababa de pasar por un cáncer de próstata y eso le ponía por detrás del resto de cancidatos. Pero ellos no tenían un hermano gemelo con el que poder constrastar los cambios del cuerpo al estar en el espacio. Mark Kelly, también astronauta, fue la clave para que Scott pudiera volver a sentir qué es estar en gravedad cero.

Así pues, aceptó el mayor de los desafíos que le habían propuesto hasta ahora: pasar casi un año entero en la ISS para ver cuáles eran los efectos en el cuerpo y la mente humanos en temporadas largas en el espacio. La NASA quería saber si estamos capacitados para viajar a Marte, trayecto que dura dos años y medio. La respuesta ya la tenemos y sí, es posible.

Otra cosa es cuándo lo hagamos: "Trump ha dicho que volveremos a la Luna, si tuviéramos dinero ilimitado creo que podría ser un buen sitio para practicar el viaje a Marte ya que se tardan solo tres días en llegar", señala. "Pero no confío en la nueva administración de Estados Unidos ya que no hay dinero, ni plan, ni administrador ni nada. Solo es publicidad". Además, piensa que no será posible en la próxima década, ya que "no tenemos la tecnología adecuada todavía". Aunque cree que cuando llegue el momento, no será la NASA la única en llevar a cabo tal proeza, sino que será una misión internacional.

Al ser preguntado sobre si él iría en la primera misión a Marte si se lo pidiera la agencia norteamericana, Kelly afirma que lo haría siempre y cuando hubiera un viaje de vuelta asegurado.

Cambios genéticos

No solo volvió más alto del espacio (cinco centímetros) algo que le suele ocurrir a todos los que pasan largos periodos de tiempo en gravedad cero. No es permanente, todo vuelve a la normalidad después de volver a la Tierra.

Las altas tasas de cáncer entre los astronautas no sabemos si se deben a volar al espacio, la radiación o a vivir en HoustonSin embargo, algunos cambios fueron sorprendentes: los telómetos de Scott eran más largos que los de su hermano. Pero, ¿esto qué significa? Los telómeros son la parte final de los cromosomas y, con la edad, se van acortando. Mientras Mark había seguido con su evejecimiento natural, los telómeros de Scott no. "Esperábamos que los míos fueran más cortos al regresar", explica. "No es la fuente de la juventud, pero esas son las conclusiones que se han sacado", señala el astronauta. Otro cambio que aún se tiene que investigar es el "encendido" y "apagado" de determinados genes tanto en él como en su hermano. "No sabemos si es bueno o malo", señala.

Los astronautas tienen mayores tasas cáncer que en el resto de la población: "No sabemos si se debe a volar al espacio, a la radiación o a que vivimos en Houston", bromea el astronauta que pasó por un cáncer de próstata poco antes de la misión de 2015.

La soledad es una de las cosas con las que debe combatir un astronauta cuando se encuentra en plena misión. Una de las cosas que más le preocupaban a Kelly era que le ocurriera algo a su familia, como ya sucedió cuando su cuñada, Gabrielle Giffords, excongresista de Estados Unidos, fue tiroteada de gravedad en 2011. "Una vez, mi hija mayor, de 21 años, me llamó de emergencia. Estuve 20 minutos esperando a recuperar el sonido con la Tierra para saber qué le había pasado y cuando le pregunté me dijo que se sentía sola. Me quedé en plan '¿Qué? ¿Estoy en el espacio y me llamas porque te sientes sola? Samantha, hay siete millones de personas ahí abajo. Vete a buscar a uno de ellos", bromea el astronauta.

¿Turismo espacial?

Space X será la primera en llevar un turista al espacio "En 15 o 20 meses empezaremos a ver el turismo espacial", afirma el astronauta. En su opinión podrían ser Blue Origin o Virgin Galactic, aunque la que tiene más opciones es la empresa de Elon Musk, Space X, quien "será la primera en llevar un turista al espacio". El turismo espacial podría ser una realidad el próximo año y, con el tiempo, será accesible para casi todo el mundo. Aunque para ello, deberán reducirse los riesgos y, sobre todo, el precio. "Va a haber un cambio radical en el acceso no profesional al espacio, al principio será muy caro, pero no me extrañaría que en unos 100 años uno se pueda meter en una nave de Virgin Galactic y llegar en 20 minutos a Nueva York", bromea el astronauta.

Echaba de menos el agua

Mi compañero y yo soñábamos con meternos en el agua cuando volviéramos y lo primero que hice fue tirarme a la piscina de casa "En el espacio no tenemos duchas ni bañeras, así que nos lavamos con esponjas para quitarnos la sensación de suciedad", explica Kelly. "Mi compañero y yo soñábamos con volver a meternos en el agua cuando volviéramos, así que lo primero que hice fue tirarme a la piscina que tenemos en casa", relata. "Una de las cosas que más se echan de menos es la naturaleza: la lluvia, el viento, el sol...". "Creo que hay muchas cosas que asumimos, por ejemplo sentarte, es es muy cómodo y se hace para relajarse de la gravedad, pero allí estás todo el día flotando y nunca te puedes relajar", explica.

"Solo tenemos una Tierra y hay que cuidarla. Hay que detener el calentamiento global", comenta el astronauta. "Cuando estás ahí arriba hay más empatía, te sientes en sintonía con la humanidad. El planeta es hermoso, pero siempre nos llegaban malas noticias. Desde el espacio todo eso se ve de forma diferente", reflexiona Kelly sobre su estancia en el espacio, observando la tierra desde donde muy poca gente la ha podido ver.

Para Kelly, que pasó de ser un mal estudiante al norteamericano que más tiempo ha pasado en el espacio gracias a perseguir su deseo, "si puedes soñarlo, puedes hacerlo".