Vecinos de 9 de mayo, hartos de que den de comer a las palomas

Decenas de aves han anidado en los alféizares de las ventanas. Ya hay pisos en los que se han colocado pinchos para espantarlas.
Varias palomas comen junto a la iglesia del Sagrado Corazón.(N.M.S.)
Varias palomas comen junto a la iglesia del Sagrado Corazón.(N.M.S.)

Numerosos vecinos, hosteleros y comerciantes de la céntrica calle 9 de Mayo protestan porque están hartos de que varias personas se pasen todos los días por allí a dar de comer a las palomas. Según dicen, el Ayuntamiento no hace nada por evitarlo. El Consistorio no impone multa alguna por alimentar a estas aves.

Una de las afectadas puntualiza que los encargados de cebar a las palomas «no son gente de este barrio. Vienen por las mañanas, tiran la comida en el suelo y se van, dejándonos a nosotros con las palomas». Estos animales encuentran el alimento con tanta facilidad que tienen allí sus nidos, causando molestias a hosteleros y vecinos.

«Lo hacen con buena intención, pero no se dan cuenta de que transmiten enfermedades», señala. Además, los vecinos se quejan de que muy a menudo tienen que limpiar las ventanas, ya que se llenan de excrementos y plumas. Los hosteleros son los más perjudicados por la presencia de estos pájaros. Santiago Alonso, dueño de una cafetería de la vía, asegura que «es denigrante porque no podemos ni poner aperitivos en la terraza: en cuanto tienen la oportunidad, una bandada se lanza volando hacia las mesas», indica.

Santiago señala que junto a la puerta tiene siempre a mano una escoba para espantar a las palomas, «pero en cuanto nos damos la vuelta, vuelven». Hay otros sistemas, como señales acústicas y repelentes, pero con el tiempo se acaban «inmunizando». Varios pisos de esta calle han recurrido a un sistema de pinchos que no permite a estas aves apoyarse ni anidar en los alfeízares. Luis no tuvo otro remedio que ponerlos ya que decenas de palomas deterioraron la fachada de su casa.

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