La Policía francesa investiga la relación de los dos presuntos etarras detenidos este miércoles en la localidad de Châteauneuf-de-Randon, en el sur del Francia, con el atentado cometido en el sur de Francia en Capbreton, en el que resultó muerto el agente Raúl Centeno y quedó en coma su compañero, Fernando Trapero, que ha fallecido este mismo miércoles.


Fuentes de la investigación han informado a Efe de que los arrestados, que no han opuesto resistencia a pesar de que estaban armados, son Asier Bengoa López de Armentia y Saioa Sánchez Iturregi, alias "Hintza", una de las etarras más buscadas por las fuerzas de seguridad.

Aunque en un principio otras fuentes de la investigación apuntaron que la detenida podría responder a la identidad de Amaia Alonso, fuentes policiales precisaron a primera hora de la noche que la arrestada es Saioa Sánchez Iturregi.

Ambos han sido trasladados ya a París, donde tiene su sede la Subdirección Antiterrorista de la policía francesa (SDAT).

Fuentes de la lucha antiterrorista han asegurado además que las autoridades galas tratan ahora de comprobar los restos de ADN y de huellas encontrados en el lugar del atentado con los de los ahora detenidos para verificar la posible autoría del tiroteo del sábado.

Los análisis policiales no estarán listos antes de este jueves, han añadido estas fuentes.

Llevaban mucho dinero en metálico

No obstante, el Ministerio del Interior francés ha reconocido que la apariencia física de los dos detenidos hoy se corresponde "con la descripción de los individuos buscados".

Las fuerzas de seguridad galas les seguían la pista desde el pasado lunes, tras el intento de robo a punta de pistola de un coche en la localidad de Gabillou.

Al ser apresados, los dos presuntos etarras se encontraban en la inmediaciones de un hotel y portaban una importante cantidad de dinero en metálico.

Châteauneuf-de-Randon está cerca de Toulouse, en una zona en la que ayer por la tarde la Gendarmería había establecido un importante operativo de control ante la posibilidad de que los ahora detenidos estuvieran en la región.

Denunciados por vecinos

Además, algunas llamadas a la policía habían apuntado la existencia de una pareja que hablaba francés con acento español y que se movía en esa zona.

Entretanto, las fuerzas de seguridad galas siguen buscando al posible tercer implicado en el tiroteo de Capbreton del pasado sábado, ya que todos los testigos apuntan a que fueron tres los terroristas -dos hombres y una mujer- que perpetraron el atentado contra los agentes de la Guardia Civil.

Parte del "comando Larrano"

Saioa Sánchez Iturregi, alias "Hintza", es una de las etarras más buscadas por las fuerzas de seguridad y podría haber participado en las últimas actuaciones de la banda.

Su fotografía fue difundida el pasado agosto junto a la de otros cinco presuntos miembros de ETA en 46.000 carteles que fueron colocados en lugares de gran afluencia de público.

Sobre ella pesaba desde el 14 de julio una orden de busca y captura decretada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por formar parte supuestamente del "comando Larrano" que planificaba una serie de atentados en Cantabria.

Garzón sostenía que Saioa Sánchez, junto a Arginzoniz y otro etarra huido -Eneko Zurrabeitia, "Sorgin"-, se reunieron el pasado 29 de junio con el presunto responsable del aparato militar de ETA Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", y que éste les ordenó montar un coche-bomba que harían estallar en Cantabria.

Entre los posibles objetivos contra los que tenían planeado atentar, mediante un coche-bomba que harían estallar en Cantabria, el juez enumeraba los Juzgados nuevos de Santander, la sede principal del Banco de Santander, la Comisaría de Policía u otros edificios públicos de la Plaza Porticada, el puerto, los alrededores de la terminal del Ferry, la sede central de Telefónica y la Plaza del Ayuntamiento de la capital cántabra

Huido de la Justicia

El otro detenido sería Asier Bengoa López de Armentia, de 31 años.

López de Armentia aparecía en la documentación intervenida a los dirigentes de ETA en Francia como responsable del aparato de captación en el interior de Álava, y comenzó a colaborar con ETA en 1999, año en el que pasó a la banda información sobre un guardia civil y un agente de la policía nacional.

El presunto etarra fue detenido en 2003 por colaboración con ETA junto a otras 27 personas, según informa Berria.

En octubre de 2006 lo pusieron en libertad, al agotarse los plazos de prisión preventiva, diez días antes de que la Audiencia Nacional le impusiera una pena de 7 años de cárcel, ratificada luego por el Tribunal Supremo.

Cuando fueron a detenerlo nuevamente, Asier Bengoa se encontraba en paradero desconocido.