La nueva película de la franquicia de Piratas del Caribe, La venganza de Salazar, se ha visto involucrada en un nuevo escándalo tras las declaraciones de la protagonista Kaya Scodelario.

En una entrevista para The Sun, la intérprete confesó que el mono capuchino, mascota del personaje de Barbosa, "estaba siempre vomitando en el barco, era muy gracioso".

La organización animalista PETA ha denunciado estos hechos acusando a la producción de maltratar al animal, y ha pedido a los jefes de la saga que no se vuelvan a utilizar animales en sus rodajes.

"No hay forma  humana de obligar a un animal a actuar en una película", declara la organización. Piratas del Caribe: la venganza de Salazar ha arrasado en la taquilla de todo el mundo.