Merkel y Trump
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente estadounidense, Donald Trump, conversan tras posar para una foto de familia durante la cumbre del G-7 en Taormina (Italia). Ciro Fusco / EFE

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado este sábado que tomará una decisión definitiva sobre si Estados Unidos continúa o no dentro del Acuerdo de París contra el cambio climático en la semana próxima.

"Voy a tomar mi decisión definitiva sobre el Acuerdo de París la semana próxima", ha apuntado Trump a través de su cuenta oficial en Twitter.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, ha declarado que las conversaciones sobre cambio climático mantenidas con Trump en la cumbre del G-7 han sido "muy insatisfactorias" y ha expresado serias dudas de que Estados Unidos siga ciñéndose al acuerdo climático de París.

"El de París es un acuerdo tan importante que no pueden existir compromisos al respecto", según declaraciones de la canciller en la reunión celebrada en la localidad siciliana de Taormina.

El respaldo de Estados Unidos al Acuerdo de París contra el cambio climático era uno de los temas centrales de los líderes de las siete principales potencias económicas del mundo, el G-7, reunidos en la localidad italiana de Taormina.

Trump se ha mostrado crítico con el cambio climático y, aunque la Casa Blanca ha aclarado que no es un negacionista, lo cierto es que ha puesto a uno, Scott Pruitt, al frente de la Agencia de Protección del Medio Ambiente, lo que hace temer que retire a Estados Unidos del Acuerdo de París.

El Gobierno de Barack Obama firmó y ratificó el Acuerdo de París, lo que hace que Estados Unidos sea parte de este tratado internacional. Así, para poder dar marcha atrás, tendrá que notificar su intención al resto de países miembro y seguir el proceso de retirada que establezca el propio texto.

El Acuerdo de París supone un hito en la lucha contra el calentamiento global porque está firmado por 200 países, incluidos la potencia norteamericana y China, dos de las naciones más contaminantes del mundo, lo que aumenta las posibilidades de éxito de este tratado ambiental.