Los tres tripulantes españoles liberados en Chad han llegado poco antes de las 22 horas de hoy a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), donde les ha recibido la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

Junto a la vicepresidenta se encontraban un centenar de personas, entre ellas las cuatro azafatas que regresaron a España el pasado día 4 y familiares. Al pie de la escalerilla el piloto, el copiloto y el auxiliar de vuelo fueron recibidos por Fernández de la Vega entre aplausos de los familiares y compañeros de los tripulantes y una gran expectación de los medios de medios de comunicación.

Posteriormente, se trasladaron a un hangar de la base aérea donde se había habilitado un espacio para ofrecer una rueda de prensa en la que intervinieron la vicepresidenta y el piloto liberado, junto a sus compañeros.

Acaba una pesadilla que comenzó el 25 de octubre
Los tripulantes, acompañados por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, han llegado en un avión de la Fuerza Aérea Española que salió de Yamena, la capital chadiana, a las 17.15 horas.

El piloto Agustín Rey, el copiloto Sergio Muñoz y el auxiliar de vuelo Daniel González, detenidos desde el pasado 25 de octubre, fueron liberados hoy tras quince días de detención en Chad, acusados de complicidad en el intento de la ONG francesa "El Arca de Zoé" de trasladar a Francia a 103 niños de la región.

El fiscal general del Chad, Mahamad El-Adi confirmó este viernes que serían liberados. Estas palabras confirmaban lo que ya había adelantado el consul español en la zona, Vicente Mas.

La ONG implicada desvinculó a los españoles del tráfico de niños y aseguraba que no sabían cuáles eran las verdaderas intenciones del viaje.
"Sólo tenemos palabras de agradecimiento por todo el apoyo recibido", afirmó el piloto Agustín Rey al salir del Palacio de Justicia, hacia las 13.30 hora local (12.30 GMT).

Sergio Muñoz aseguró a los periodistas que estaban "muy contentos de volver a casa; ya era hora". Por su parte Daniel dijo "se acabó la pesadilla".
En sus breves palabras, el piloto tuvo expresiones especiales de agradecimiento al cónsul español en Camerún, Vicente Mas, que se ocupó de ellos desde el comienzo y que, desde que le fue permitido, visitó a diario a los españoles mientras estaban detenidos. También agradeció el apoyo que habían recibido de los medios de comunicación españoles.

Los pilotos y el auxiliar del vuelo estaban detenidos en el Chad desde el 25 de octubre pasado al frustrarse el traslado irregular a Francia de 103 niños que iban a ser acogidos por familias francesas, en una operación montada por la ONG francesa "El Arca de Zoé".
Las cuatro azafatas españolas de la tripulación y los tres periodistas regresaron a Europa el domingo pasado en un avión en el que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, hizo un viaje relámpago a Chad para conseguir su liberación. Los seis franceses de la ONG figuran como los principales responsables y los únicos acusados de rapto de menores.