Gorila de Montaña
Un macho adulto de gorila de montaña D_proffer - Flickr

Con sólo 14 años, el congolés Rodrigue Katembo fue apresado por una de las milicias que actúan en la República Democrática del Congo (RDC) y convertido en niño soldado. Con determinación y la ayuda de su madre, logró escapar y forjarse una carrera como guarda del parque nacional más antiguo de África, el Parque Nacional de Virunga.

Ahora, a sus 41 años, la tenacidad con la que ha hecho su trabajo para salvar este parque y sus célebres gorilas de los abusos de empresas le han valido amenazas de muerte, pero también el reconocimiento internacional y el último Premio Goldman, "el Nobel del Medioambiente".

"El Parque Nacional de Virunga es herencia de todo el mundo. Pertenece a toda la Humanidad", asegura sobre esta área que en 1979 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su gran biodiversidad, que incluye especies en peligro de extinción, como los gorilas de montaña.

"Mi lucha es la protección de los recursos naturales", afirma el conservacionista, que puso en riesgo su vida infiltrándose en las negociaciones de la empresa Soco con funcionarios corruptos para obtener permisos para la extracción de petróleo de Virunga.

Katembo fue director del sector central de Virunga en 2010, cuando la compañía petrolera británica Soco llegó a la zona para realizar exploraciones de petróleo. Katembo denunció públicamente los sobornos y maniobras de la empresa para sacar adelante este proyecto irregular y consiguió finalmente que Soco renunciara a sus planes.

Al menos 140 guardas de Virunga han muerto desempeñando su trabajo en los últimos veinte años

Pese a que su vida estaba en riesgo luchó para proteger Virunga y que se hiciera respetar la legislación congoleña, que prohíbe la exploración de petróleo en el parque, así como los convenios internacionales que el país ha ratificado. Ahora pide que se lleve el caso a la justicia internacional.

"Soco ha distribuido una gran cantidad de dinero para explorar petróleo en el parque. Me han amenazado con perder mi trabajo y mi vida", asegura Katembo, quien en 2013 fue detenido y torturado por su trabajo en defensa del parque.

Al menos 140 guardas de Virunga han muerto desempeñando su trabajo en los últimos veinte años, ya que en esa zona actúan grupos rebeldes armados que aterrorizan a la población civil y participan en la caza furtiva y en el comercio ilegal de recursos naturales.