Muere una porteadora en una avalancha en la frontera de Ceuta

  • Se llamaba Suad al Kathabi, tenía 22 años y un bebé de cinco meses.
  • Tanto ella como su familia se dedicaban al paso de mercancías a Ceuta desde la región del norte de Marruecos, principalmente en Castillejos.
  • Ese día su marido se encontraba indispuesto y fue ella la que cargó con el fardo.
Muere una porteadora aplastada en una avalancha en la frontera de Ceuta.
Muere una porteadora aplastada en una avalancha en la frontera de Ceuta.
AGENCIA ATLAS
Una porteadora marroquí de 22 años que cayó en una avalancha el pasado jueves a la salida de Ceuta ha muerto en en el hospital de Tetuán. Se llamaba Suad al Jatib y era madre de un niño de cinco años. Suad llevaba dos años en la actividad del contrabando, que da de comer a miles de familias en la región del norte de Marruecos, y principalmente en Castillejos, pegada a la ciudad de Ceuta. El pasado jueves, cuando se produjo la última avalancha (entraron en la ciudad 5.000 porteadores), Suad fue una de las que cayó al suelo y fue pisoteada por la multitud que, al igual que ella, transportaba un fardo de mercancías a su espalda.

Se llamaba Suad al Kathabi, tenía 22 años y un bebé de cinco meses, y el pasado jueves murió tras ser pisoteada en una avalancha en el paso fronterizo de Ceuta.

Suad llevaba dos años dedicándose al paso de mercancías (contrabando) en la región del norte de Marruecos, al igual que su familia y como miles de personas que viven al otro lado de la frontera de Ceuta. El contrabando no les daba para pagar ni la luz ni el agua.

Ese día su marido se encontró indispuesto y fue ella la que cargó con el fardo. Al cruzar la frontera, fue pisoteada y aplastada por la multitud cuando se produjo la última avalancha (entraron en la ciudad 5.000 porteadores) que, al igual que ella, transportaba un fardo de mercancías a su espalda. Fue trasladada al hospital de Tetuán, donde finalmente falleció.

La apertura de un nuevo paso fronterizo, hace sólo un mes, ha provocado, según los sindicatos, un efecto llamada de porteadores. Se hacinan más de 10.000, con sus bultos, pero España sólo permite el paso de 4.000 mediante un sistema de tarjetas que genera malestar a un lado y otro de la frontera.

Transeúntes y sus paquetes y muchas horas de espera que provocan peligrosas oleadas. Otra mujer perdió cuatro dedos en un intento desesperado por cruzar a empujones, que se agrava cuando de imprevisto Marruecos decide cerrar la frontera.

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