Sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz (Madrid)
Sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz (Madrid)cc JORGE PARÍS

Ferraz intenta poner paños calientes a la crisis del PSOE. Mientras los acontecimientos se precipitan, la dirección encabezada por Pedro Sánchez ha tenido que llamar a la calma ante el estallido de enfrentamientos internos y rupturas en las federaciones territoriales.

En un comunidado hecho público este viernes, la Ejecutiva Federal ha lanzado una "llamada a la calma" ante las "difíciles circunstancias excepcionales" que vive el partido. "Ahora más que nunca es necesario que los socialistas seamos un referente de madurez y prudencia", reza la nota, que llama a evitar cualquier tipo de concentración o manifestación durante la celebración, este sábado, del Comité Federal que tendrá lugar en la sede nacional, situada en la madrileña calle de Ferraz. "Entre todos resolveremos democráticamente las diferencias que han desembocado esta situación", concluye el texto.

Crisis en las autonomías

La situación, sin embargo, ya ha desbordado los límites. La zaragozana Susana Sumelzo, que ocupa la Secretaría de Administraciones Públicas y se mantiene en el equipo de Pedro Sánchez, ha denunciado el inicio de una "campaña" contra ella promovida por un sector del PSOE de Aragón fiel al secretario general Javier Lambán y a Carlos Pérez Anadón, uno de los 17 cargos que dimitieron de la Ejecutiva Federal el pasado lunes.

Hay una campaña en contra de mi persona por no haber dimitido: "Barra libre contra la Sumelzo""Me informan de una cena que hoy [por este jueves] ha habido en Zaragoza dirigida por Carlos Perez Anadón y a la que han asistido varios compañeros de Zaragoza. Varios de los asistentes se han puesto en contacto conmigo para informarme de la puesta en marcha de una campaña en contra de mi persona instada por el SG de Aragón [sic], por no haber dimitido de la Ejecutiva: "Barra libre contra la Sumelzo" ha sido la orden", escribió en su cuenta de Facebook.

A esta queja se unen las dos renuncias registradas en la Ejecutiva Regional de Cuenca, un territorio dirigido por Emiliano García-Page, que también dejó la dirección nacional el lunes. Julia Cano, secretaria de Educación, y Consuelo García, responsable de Políticas Culturales, han abandonado en las últimas 24 horas. La primera lo justificó en su "coherencia y lealtad" con Pedro Sánchez. La segunda manifestó su "vergüenza infinita" por la situación actual.

Julio López, exsecretario de Economía del PSOE en Castilla y León, anunció este viernes su baja del partido porque sus valores "no se ven representados ni defendidos" por la actual dirección. López dimitió de su cargo en 2015, cuando Óscar López, hoy portavoz del PSOE en el Senado, encabezó las dimisiones que desembocaron en una gestora contra el líder regional Julio Villarrubia. A este le sustituyó Luis Tudanca, actual secretario general de los socialistas catellanoleoneses y uno de los principales apoyos de Sánchez.

'Caballos de Troya' en Andalucía

Los conflictos no acaban ahí. Susana Díaz lidia con dos caballos de Troya en la federación andaluza. Una es María Luis Faneca, exalcaldesa de Isla Cristina y, hoy, la única andaluza de la Ejecutiva nacional que mantiene su respaldo a Pedro Sánchez desde su puesto de Secretaria de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural. Faneca, sobre quien el sector susanista reconoce haber ejercido presiones para que fuese la dimisionaria número 18, asistió este jueves al Comité Regional del PSOE de Andalucía. Su presencia, añaden las mismas fuentes en declaraciones a 20minutos, fue mal recibida, aunque la política se mantuvo firme.

La otra piedra en el zapato de Díaz es el sanchista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que actualmente ocupa la dirección de la agencia pública Puertos de Andalucía y que tiene una vasta trayectoria en cargos públicos.

José Miguel Pérez, que también está en el 'grupo de los 17', tampoco controla la federación canaria, divida entre los que defienden el cambio de secretario general y los que están con Pedro Sánchez. La situación es similar en Madrid, donde Sara Hernández lidia con Tomás Gómez, defenestrado por Sánchez en 2015 y que capitanea la oposición a la actual dirección.

En Valencia, Ximo Puig ha tenido que enfrentarse a conatos de escrache por parte de militantes en el PSOE valenciano. La consejera de Sanidad de Puig en el gobierno autonómico y miembro de la Ejecutiva nacional, Carmen Montón, se ha negado a sumarse a los barones beligerantes.